SONAMI propone una planificación minera basada en 19 distritos productivos y potenciales

La segunda edición de su estudio plantea una mirada territorial para coordinar infraestructura, inversión y permisos en torno a las oportunidades de la minería chilena.

La Sociedad Nacional de Minería (SONAMI) presentó la segunda edición de su Estudio de Distritos Productivos para el Desarrollo de la Minería Chilena, documento que identifica 19 distritos mineros a lo largo del país y propone incorporar esta lógica territorial en la planificación de largo plazo del sector.

El estudio, elaborado por el Centro de Estudios Mineros de SONAMI, clasifica estos territorios en 13 distritos productivos y seis distritos potenciales. Mientras los primeros concentran operaciones que sostienen la producción minera actual, los segundos representan oportunidades para ampliar y diversificar la actividad hacia minerales críticos como litio, hierro, oro y recursos polimetálicos.

La propuesta parte de una premisa: la minería no opera de forma aislada, sino en territorios donde convergen yacimientos, operaciones, proyectos, infraestructura y servicios que comparten necesidades logísticas, energéticas, hídricas y regulatorias.

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El presidente de SONAMI, Jorge Riesco, sostuvo que observar la minería bajo una lógica distrital permite identificar con mayor precisión las oportunidades de desarrollo y las condiciones que el país debe habilitar para convertir el potencial geológico en inversión, empleo y crecimiento.

Infraestructura, permisos y competitividad

El informe advierte que la materialización de nuevos proyectos enfrenta restricciones operacionales y demoras regulatorias que, en algunos casos, pueden superar los 11 años. Según SONAMI, estas dificultades afectan especialmente a la mediana minería y limitan la capacidad del país para responder a la creciente demanda mundial por minerales críticos.

El gremio plantea que la planificación pública tradicional ha abordado de manera fragmentada las brechas de infraestructura hídrica, energética y logística. En cambio, una mirada por distritos permitiría coordinar inversiones, anticipar cuellos de botella y generar economías de escala entre proyectos ubicados en un mismo territorio.

Orlando Castillo, gerente general de la Corporación de Bienes de Capital, destacó que incorporar la inversión histórica y proyectada hasta 2040 permite identificar no solo dónde se concentra la minería actual, sino también dónde se proyecta el crecimiento futuro de la industria.

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Esta información, señaló, resulta relevante para que proveedores, empresas y autoridades puedan anticipar oportunidades, planificar infraestructura y coordinar soluciones compartidas.

De la riqueza geológica al desarrollo territorial

SONAMI planteó que el desafío de Chile es avanzar desde el diagnóstico hacia una política pública que reconozca las características y necesidades específicas de cada distrito minero.

El estudio cobra relevancia en un contexto de estancamiento de la producción nacional de cobre, que se ha mantenido durante más de dos décadas en torno a los 5,5 millones de toneladas anuales, pese al potencial geológico del país y a la demanda global asociada a la transición energética.

Para el gremio, agilizar permisos, reducir incertidumbres regulatorias y habilitar infraestructura compartida son condiciones esenciales para recuperar competitividad y traducir los recursos minerales en beneficios económicos, empleo y desarrollo para los territorios.