El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, confirmó que la estatal analiza desprenderse de su participación en el proyecto de litio. El contrato entrega a Rio Tinto una opción preferente para adquirirla.
La Empresa Nacional de Minería (Enami) analiza la posibilidad de vender su participación del 49% en Salares Altoandinos, uno de los proyectos de litio más relevantes actualmente en desarrollo en Chile y que la estatal impulsa en asociación con Rio Tinto.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, confirmó que la alternativa forma parte de las decisiones estratégicas que deberá adoptar la empresa una vez que concluya la actual etapa de exploración del proyecto.
El acuerdo vigente entre ambas compañías contempla que, en caso de que Enami decida vender su participación, Rio Tinto tendrá preferencia para adquirirla.
“Es una decisión relevante que tenemos que tomar como Enami”, señaló Mas, quien sostuvo que la evaluación deberá determinar cuál es la alternativa que representa el mejor negocio tanto para la empresa estatal como para el país.
Un activo estratégico del litio chileno
Salares Altoandinos forma parte de la cartera con la que Chile busca ampliar su producción de litio más allá del Salar de Atacama.
El proyecto considera recursos ubicados en la Región de Atacama y quedó estructurado bajo una asociación en la que Rio Tinto controla el 51%, mientras Enami mantiene el 49% restante.
La eventual venta cambiaría esa estructura y podría dejar al grupo minero internacional con una participación aún mayor en el desarrollo del activo.
Por ahora, sin embargo, no existe una decisión adoptada ni plazos definidos para una eventual transacción. La estatal se encuentra terminando la etapa de exploración antes de resolver la estrategia futura.
Venta se inserta en reestructuración de Enami
La alternativa está siendo analizada en medio de una reorganización más amplia de Enami.
Según Mas, la estatal enfrenta un cambio estructural en su actividad de fomento. Mientras históricamente cerca de 3.000 pequeños productores entregaban mineral a la compañía, actualmente esa cifra no supera los 800.
Para responder a ese escenario, la empresa analiza aumentar su capacidad de procesamiento mediante alianzas con privados y expandir su presencia hacia zonas como Arica, Iquique y Magallanes.
En paralelo, Enami desarrolla un piloto para procesar oro en su planta de Vallenar. La compañía mantiene cerca de 450 mil toneladas de mineral aurífero acumuladas desde 1999 que no han podido ser procesadas en instalaciones históricamente diseñadas para cobre.
La reorganización también considera cambios en su gobierno corporativo y el desarrollo de la nueva fundición que reemplazará a Paipote.
Nueva fundición requerirá US$1.700 millones
La nueva infraestructura de fundición contempla una inversión estimada en US$1.700 millones.
El Gobierno espera contar con la ingeniería durante 2027, etapa a partir de la cual deberá definirse el modelo de negocios y financiamiento del proyecto.
Mas reconoció que Enami no está en condiciones de financiar por sí sola una iniciativa de esa magnitud, por lo que deberán evaluarse distintas fórmulas de asociación.
En ese contexto, una eventual monetización de su participación en Salares Altoandinos podría transformarse en una decisión relevante para la estructura financiera y futura estrategia de la compañía.
La discusión plantea también una definición de mayor alcance sobre el rol estatal en el desarrollo del litio: mantener participaciones accionarias de largo plazo en nuevos proyectos o utilizar esos activos para fortalecer el negocio de fomento, procesamiento y fundición de Enami.
