El gremio reconoció avances en el proyecto aprobado por el Senado, pero cuestionó que el sistema de amparo continúe incorporando intervención administrativa y pidió recuperar patentes diferenciadas para la minería no metálica.
La Sociedad Nacional de Minería (Sonami) valoró la aprobación en el Senado del proyecto que simplifica el régimen de patentes mineras, aunque advirtió que la iniciativa continúa siendo insuficiente para entregar plena certeza jurídica a los titulares de concesiones.
El gremio reconoció que las modificaciones representan un avance, especialmente para los pequeños productores, al reducir algunas de las dificultades que actualmente enfrentan para mantener vigentes sus concesiones.
Sin embargo, Sonami cuestionó que el texto mantenga mecanismos de intervención administrativa en el sistema de amparo de la propiedad minera.
Para el gremio, la certeza jurídica debería descansar exclusivamente en el pago de una patente de monto conocido y previamente definido, aunque diferenciada de acuerdo con las características de cada actividad.
Sonami sostuvo además que el proyecto mantiene distorsiones que afectarían especialmente a pequeños y medianos productores y planteó la necesidad de recuperar montos diferenciados para concesiones y operaciones no metálicas.
Este último punto ha sido uno de los focos de preocupación del sector, debido a que la estructura de costos y la capacidad financiera de operaciones de menor escala difieren significativamente de las correspondientes a la gran minería.
El proyecto fue aprobado por el Senado por 37 votos a favor y uno en contra y ahora debe regresar a la Cámara de Diputados para cumplir su tercer trámite constitucional.
La iniciativa busca modificar el régimen de patentes implementado durante los últimos años y corregir problemas detectados en su aplicación práctica, particularmente en materias relacionadas con pequeña minería, concesiones morosas y mecanismos de acreditación de actividad.
Para Sonami, el retorno del proyecto a la Cámara representa una nueva oportunidad para introducir modificaciones destinadas a simplificar el sistema y reducir espacios de discrecionalidad administrativa.
El debate ocurre además en un contexto de presión creciente sobre los pequeños productores, que han planteado dificultades para cumplir con algunas de las nuevas exigencias del sistema de patentes y mantener la continuidad de sus concesiones.
La discusión que se abra en tercer trámite será relevante para determinar hasta qué punto el nuevo régimen logra equilibrar dos objetivos: incentivar el desarrollo efectivo de las concesiones mineras y, al mismo tiempo, evitar que los mayores costos regulatorios terminen expulsando a productores de menor escala.
