Estudio de Descifra muestra una alta valoración económica de la industria, aunque persisten cuestionamientos ambientales y dudas sobre la capacidad de aprovechar el actual ciclo minero.
La minería mantiene una posición destacada en la percepción de los chilenos sobre el desarrollo económico del país. Un 88% la identifica entre las actividades productivas que más contribuyen al progreso de Chile, muy por encima de la agricultura y alimentos, que alcanza 41%; el turismo, con 29%; y la pesca y acuicultura, con 28%.
Así lo muestra el estudio “Mes de la Minería 2026”, elaborado por Descifra a partir de 1.165 encuestas realizadas entre el 25 y 27 de julio a personas mayores de 18 años de todo el país con acceso a internet. La medición aborda la percepción de la industria, sus aportes e impactos, el empleo minero, la política sectorial y la situación de Codelco.
El estudio también muestra expectativas respecto del potencial futuro de los recursos minerales del país. Cobre y litio empatan con 88% de las menciones como los minerales con mayores perspectivas para el desarrollo de Chile, mientras las tierras raras aparecen en tercer lugar con 41%. Bastante más atrás se ubican el oro, con 14%; molibdeno, con 10%; y cobalto, con 7%.
Regulación y permisos aparecen entre los principales desafíos
La percepción favorable sobre el potencial minero convive con una mirada crítica sobre las condiciones necesarias para aprovecharlo.
Un 67% considera que establecer regulaciones claras y estables es uno de los principales desafíos que Chile debe enfrentar para aprovechar la oportunidad de la minería. A continuación aparecen acelerar los tiempos de tramitación de proyectos, con 47%, y mejorar la infraestructura de carreteras y puertos, con 45%.
La capacitación de la mano de obra alcanza 41% de las menciones y mejorar la relación con las comunidades locales, 39%. Un 30%, en tanto, identifica como desafío disminuir la inseguridad para las empresas.
Esta percepción también se refleja en las expectativas sobre el actual ciclo de la industria. Aunque 54% cree que Chile logrará aprovechar los beneficios asociados al boom de la minería, un 40% considera que no lo hará.
La ciudadanía aparece todavía más dividida frente a la política económica. Consultados sobre si la denominada megarreforma económica del Gobierno, que incluye un contrato de estabilidad tributaria para las empresas, impulsará la concreción de más proyectos mineros, un 47% responde afirmativamente y un 44% cree que no.
Alta valoración económica, pero retroceso en otras dimensiones
El aporte económico continúa siendo el atributo más reconocido de la minería. Un 91% considera que la actividad contribuye positivamente al país mediante ingresos, impuestos y exportaciones.
Sin embargo, el indicador retrocede cuatro puntos respecto del 95% registrado en 2025. La caída es mayor al evaluar el desarrollo de las comunidades y regiones donde opera la industria: la valoración positiva disminuye desde 74% a 66%.
La dimensión ambiental registra la evaluación más baja. Solo 47% considera que la minería aporta positivamente al cuidado del medioambiente y las energías renovables, seis puntos menos que en 2025.
En línea con ese resultado, el 54% identifica la contaminación y el uso del agua como el principal impacto negativo de la actividad minera, exactamente la misma proporción que el año pasado. Le siguen la falta de valor agregado a la producción, con 18%, y los riesgos para la salud de los trabajadores, con 15%.
Crece el interés por trabajar en minería
La percepción laboral presenta una evolución diferente. El 71% de los encuestados declara estar bastante o muy dispuesto a trabajar en minería si tuviera la oportunidad y las competencias necesarias, cinco puntos más que el 66% registrado en 2025.
El aumento está impulsado principalmente por quienes se declaran “muy dispuestos”, categoría que sube desde 36% a 43%.
Los salarios altos son identificados como la principal ventaja de trabajar en el sector, con 74% de las menciones, frente al 69% del año pasado. Le siguen los beneficios sociales, con 57%; la estabilidad laboral, con 46%; y las oportunidades de crecimiento y capacitación, con 45%.
Entre las desventajas, la distancia de la familia ocupa el primer lugar con 73%, seguida por el riesgo de accidentes, con 60%, y el trabajo en zonas geográficas remotas, con 55%. Los sistemas de turnos alcanzan 35% y el impacto sobre la salud mental, 34%.
Otro resultado relacionado con el empleo muestra que un 47% considera excesivos los bonos de término de conflicto pagados por las grandes mineras, mientras 35% los califica como adecuados y 10% como insuficientes.
54% cree que Codelco enfrenta una crisis financiera
El estudio dedica además parte de la medición a la situación de Codelco. Un 54% de los encuestados considera que la estatal enfrenta una crisis financiera, frente a un 46% que no comparte ese diagnóstico.
Entre quienes creen que existe una crisis, 79% respalda que Codelco continúe desarrollando alianzas con compañías mineras privadas como una vía para enfrentarla.
También existe una mayoría favorable a modificar el foco productivo de la estatal. Frente al planteamiento de priorizar “producir con ganancias” en lugar de buscar un mayor volumen de producción a cualquier costo, 73% declara estar de acuerdo y 27% en desacuerdo.
Los resultados muestran así una percepción ciudadana que reconoce ampliamente la importancia económica y el potencial de la minería, junto con una creciente disposición a trabajar en el sector. Al mismo tiempo, persisten brechas en materia ambiental y territorial y una proporción relevante de la población mantiene dudas sobre la capacidad del país para transformar el actual escenario minero en nuevos proyectos y crecimiento.
