M. Luisa Lozano, CEO de Asgreen: «Chile ganaría mucho más fomentando Innovación, Desarrollo e Investigación, que nacionalizando la Minería”

María Luisa Lozano

María Luisa Lozano, CEO de Asgreen, es una emprendedora en el mundo de los proveedores mineros nacionales, especialmente en sustentabilidad y tecnología. Ingeniera civil química de la Universidad Federico Santa María, y actualmente vicepresidenta de Minnovex AG, reconoce que nunca pensó en “estar del otro lado de la minería tradicional, y menos en algo sustentable y más encima tecnológico”.

En este sentido, afirma que esta actividad sí genera valor agregado al país, “porque no es solo extraer rocas; hay todo un proceso complejo asociado, que requiere de conocimiento específico”; aunque reconoce que se puede hacer más.

Por esto, quisimos conocer su visión sobre los desafíos del sector, el rol que tiene la innovación, y el impacto de una eventual nacionalización de la industria minera.

¿Qué opinión tienes de la propuesta para nacionalizar la minería?

Creo que no es una buena iniciativa. ¿Por qué creen que el Estado será un mejor minero? Si las leyes son las mismas, las exigencias son las mismas, sea quién sea el dueño. Creo que es más una iniciativa populista, porque se considera (la nacionalización) que es una forma fácil y rápida de inyectar un flujo permanente de recursos en el Estado. ¿Qué pasaría si en un futuro el cobre deja de ser una fuente de ingresos tan altos y, por ejemplo, el vino se convierte en la nueva gallina de los huevos de oro? ¿Van a nacionalizar la industria del vino también?

El rol del Estado no es hacer minería, no es producir ni vender. El rol del Estado es asegurar el bienestar de las personas. El foco debe estar ahí, en resguardar el acceso a servicios, a educación, a oportunidades, a justicia, a un ambiente sano. Hay muchas otras formas de generar los recursos que se necesitan, partiendo por políticas públicas claras, con transparencia y buen uso de los recursos que ya se tiene. Chile ganaría mucho y más rápido fomentando la I+D+i (innovación, desarrollo e investigación), que nacionalizando la minería.

De materializarse tal como está planteada la iniciativa, ¿podría repercutir en el avance minero hacia mitigar su impacto en el medioambiente y remediar pasivos?

Nacionalizar requiere recursos. Recursos que no se van a reponer tan rápidamente como para, además, hacer las inversiones necesarias para avanzar más rápido en minimizar los impactos y remediar pasivos. Si lo miras desde un punto de vista práctico, el Estado estaría comprando pasivos, para luego resolverlos con sus propios recursos. No parece muy lógico, ni eficiente ¿cierto?

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Un mejor camino serían políticas y leyes que apunten a una transición de lo que ya está, es decir, el cómo se ha estado haciendo minería hasta ahora; y exigencias claras, en plazos idóneos, para lo que viene: la Minería Verde. Ahí el I+D+i es fundamental.

Aunque el Estado tuviese todos los recursos económicos para hacerlo, de todas formas se necesitan soluciones que actualmente no existen. Tenemos que desarrollarlas.

Siendo parte del ecosistema minero, ¿qué respondes a la crítica de que la minería solo extrae y exporta minerales, y no genera valor agregado ni tecnología?

Siempre me ha llamado la atención que hay otros productos que Chile exporta que se consideran más sofisticados que los mineros, siendo que su obtención es mucho más simple. Yo creo que la minería sí genera valor agregado, porque no es solo extraer rocas; hay todo un proceso complejo asociado, que requiere de conocimiento específico. Creo, más bien, que la minería se ha dormido en el status quo de la bonanza, dejando de creer en lo local, y desaprovechando el potencial que existe en Chile. Se podría decir que el valor agregado que actualmente deja es solo la punta del iceberg de lo que podría dejar, si la industria estuviese dispuesta a correr ese pequeño riesgo que significa abrirse al desarrollo local.

Poniendo las cosas en otra perspectiva: fuera de Chile hay muchos países mirando qué hacemos en minería. ¡Somos el ejemplo! Si no estuviéramos generando valor, si no usáramos las últimas tecnologías, nadie nos estaría observando. Pero tenemos metida en nuestra cabeza la idea de que lo nacional es malo, no es suficientemente bueno y que lo de afuera es mejor. Eso es lo que tenemos que cambiar; tenemos que creernos el cuento, y para eso, hay que partir reconociendo que la minería es tecnológica, que requiere conocimiento avanzado y que como país podemos aportar para eso.

Al respecto, creaste Asgreen, un proveedor nacional para una industria que es de clase mundial ¿Cómo fue ese desafío?

Al decir “proveedor nacional para una industria de clase mundial” da la impresión de que ambas cosas no son compatibles, que están en distintas escalas, y por lo mismo no van a conversar. Como proveedores nos resta competitividad, nos hace parecer pequeños frente al gran negocio minero. Prefiero decir que ‘somos proveedores de clase mundial, para una industria de clase mundial, con origen en Chile’.

El nivel de sofisticación que ofrecemos a la industria minera, junto con el cumplimiento de sus altos estándares, nos hace proveedores de clase mundial. Otra cosa muy distinta es que, de momento, solamente estemos en el mercado local, mientras logramos la exportación de nuestra tecnología y servicios.

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El desafío de crear Asgreen es el mismo que tenemos ahora con EMMA, nuestra plataforma de gestión energética digital: entregar un servicio acorde al requerimiento y los estándares del cliente, y alineado perfectamente con su negocio. ¿Cómo lo logramos? De dos formas, primero con el alto nivel de nuestros profesionales, no solo de su formación académica, sino de las competencias y compromisos que tienen; y segundo, creando redes, porque hace tiempo ya que nadie puede avanzar solo.

Sobre el apoyo al talento nacional, creo que se da en cierta medida. Es apoyado cuando se ve como algo sólido y consolidado. También pasa que por desconocimiento de lo que hay en Chile, se buscan soluciones afuera. Quizás ese sería mi llamado a las compañías mineras, a tomarse el tiempo de mirar más que hay en el mercado nacional, qué están desarrollando sus proveedores.

Opción por la sustentabilidad

¿Qué hizo que optaras por el camino de la sustentabilidad?

Soy una persona que no se conforma con lo que hay, con el ‘porque sí’. La sustentabilidad desde siempre me pareció un camino tan lógico y obvio, que me llamaba la atención el por qué los demás, la industria, seguían haciendo las cosas como las hacían. Después entendí lo complejo que era todo; lo difícil que era cambiar, junto con todas las fuerzas e intereses que estaban detrás. Entonces decidí, con mi socio -Fernando Pinto, gerente general de Asgreen-, tomar esa bandera: hacernos cargo de eso, porque no se estaba haciendo lo suficiente.

Hace 10 años, cuando partimos, nos consideraban casi activistas ambientales. No nos tomaban en serio cuando hablábamos de gases de efecto invernadero, de huella de carbono, del uso de la energía, el agua ni siquiera era tema. Pero seguimos firmes, y hoy resulta que son temas que no se pueden desligar de la forma en que se planifican y hacen los negocios.

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¿Cómo has visto la evolución y el compromiso de la minería con estos temas?

Las palabras que más calzan para describirlo son: ‘lento pero seguro’. La minería ha avanzado; poco a poco está adquiriendo compromisos, pero no son muy ambiciosos, sobre todo pensando en el nivel de recursos que posee y en su tamaño; por eso digo que ‘lento pero seguro’. Han sido muy pocos los casos en que alguna minera se ha puesto ambiciosa con sus metas ambientales; la mayoría se ha limitado a proyectar la línea natural de evolución de las cosas y ha puesto sus compromisos sobre esa misma línea; nadie a tratado de acelerar las cosas.

Es cierto que hasta hace un par de años se hablaba muy poco de temas ambientales, como gases de efecto invernadero, combustibles fósiles, agua, relaves, etc. En eso hay una evolución, en ponerlos sobre la mesa, en que ya sean parte de lo que se considera para la toma de decisiones; pero insisto, aún falta la ambición, el atreverse a tomar riesgos para que esas buenas intenciones se transformen en algo concreto.

Algo ya nos mencionaste pero ¿Qué rol tiene la innovación para lograr una economía circular y sustentable, especialmente en el negocio minero?

Es clave. Porque por una parte tenemos la voluntad del sector minero -ya sea por iniciativa propia o por cumplir exigencias-, de avanzar en estos temas, y por otro tenemos el rol de los proveedores. Se dice que no se pueden conseguir resultados diferentes haciendo lo mismo, y es ahí donde entramos los proveedores. Nosotros somos los que, a través de la innovación, podemos desarrollar la tecnología necesaria para cambiar la forma en que se hacen las cosas. El negocio minero es el negocio minero, ellos están en ese rubro, no en el de desarrollo tecnológico.

Ambos se necesitan. El minero no podrá avanzar en sustentabilidad sin las nuevas tecnologías; y el proveedor no podrá desarrollarlas con la madurez suficiente, si el minero no se compromete, en cierta etapa del desarrollo al menos, a probarla.

Los que desarrollamos tecnología somos soñadores, creemos que un futuro mejor es posible; pero no llegaremos a ese futuro solo con nuestras ideas, necesitamos que los mineros también se atrevan a hacer su parte del sueño.

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