Compra local de la minería en Antofagasta podría superar los US$11.000 millones hacia 2035

Actualmente, las compañías mineras destinan cerca de US$2.650 millones a proveedores regionales. Un diagnóstico identificó brechas de acceso al mercado, innovación, certificación y capital humano para capturar una mayor proporción del próximo ciclo de inversión.

La compra directa de la minería a proveedores de la Región de Antofagasta podría más que cuadruplicarse durante la próxima década y alcanzar hasta US$11.300 millones hacia 2035, dependiendo de la capacidad del ecosistema regional para capturar una mayor proporción del gasto de la industria.

La estimación forma parte del “Diagnóstico sobre proveedores y compra local en la Región de Antofagasta”, cuyos resultados fueron presentados durante el seminario “Desarrollo de proveedores: construyendo la próxima etapa del crecimiento regional”.

El trabajo responde a un compromiso asumido por la gran minería con el Gobierno Regional de Antofagasta en el marco de la Estrategia Minera Regional de Antofagasta (EMRA) 2023-2050, orientado a fortalecer el desarrollo de proveedores, ampliar las oportunidades para las empresas locales y aumentar el valor generado y retenido en la región.

El estudio fue encargado por el Consejo Minero al Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte y a la consultora Gestión Social, y contó con la participación de Antofagasta Minerals, Novandino Litio, SQM, Codelco, Sierra Gorda SCM, Minera El Abra y BHP.

Como parte del proceso, las compañías acordaron una definición común de proveedor local: toda empresa cuya casa matriz esté inscrita ante el Servicio de Impuestos Internos en la Región de Antofagasta.

Un mercado que podría superar los US$11.000 millones

Actualmente, el gasto directo de las compañías en proveedores locales alcanza cerca de US$2.650 millones. Hacia 2035, el diagnóstico estima que podría ubicarse entre US$5.100 millones y US$11.300 millones, dependiendo de la proporción del gasto minero que logre permanecer en la región.

“El desafío no consiste solamente en que el próximo ciclo de inversión minera aumente el número de proveedores locales. Nuestra aspiración es que Antofagasta desarrolle un ecosistema empresarial más competitivo y sofisticado, capaz de ofrecer servicios intensivos en tecnología, innovación y capital humano”, señaló Joaquín Villarino, presidente ejecutivo del Consejo Minero.

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El gobernador regional de Antofagasta, Ricardo Díaz, planteó que alcanzar ese objetivo requerirá acciones coordinadas entre empresas, proveedores e instituciones públicas, incluyendo programas de certificación, disponibilidad de terrenos para la instalación de empresas y mejores sistemas de reportabilidad de la compra local.

“Este es un trabajo en conjunto; no depende solo de las compañías mineras ni solo de los grandes proveedores, sino que depende de que todos activemos el ecosistema y trabajemos en conjunto”, sostuvo.

Acceso al mercado concentra las principales barreras

Uno de los principales hallazgos es que cuatro de cada cinco barreras identificadas por los proveedores están relacionadas con el acceso al mercado. En particular, la falta de redes de contacto con las compañías y las dificultades para participar en licitaciones y subcontrataciones representan el 53% de los obstáculos declarados.

El diagnóstico también identificó brechas relevantes en innovación y capacidades empresariales. El 51% de los proveedores no realiza actividades formales de investigación y desarrollo, solo un 20% innova de manera articulada con compañías mineras, universidades o centros tecnológicos y apenas un 3% cuenta con certificaciones avanzadas.

“Antofagasta cuenta con un ecosistema empresarial amplio y sólido, pero todavía concentrado en servicios de menor complejidad. Ahí existe una oportunidad para orientar el desarrollo empresarial hacia soluciones de mayor valor y con mejores posibilidades de integrarse a la cadena productiva de la minería”, explicó Elisa Giesen, gerenta de Consultoría y socia de Gestión Social.

A partir de estos antecedentes, el diagnóstico plantea tres desafíos principales: reducir las asimetrías de información entre empresas locales y compañías mineras; generar reportes periódicos de compra local utilizando definiciones comunes; y optimizar los procesos comerciales junto con elevar los estándares de los proveedores regionales.

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Cristian Rodríguez, director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Católica del Norte, sostuvo que la próxima década de inversiones representa una oportunidad para consolidar una base empresarial regional más sofisticada.

“La gran oportunidad no es solo producir más minería, sino lograr que el valor que demanda también se genere en Antofagasta”, afirmó.

Mineras presentan sus estrategias con proveedores

regionales

Durante el seminario, representantes de Escondida | BHP, Antofagasta Minerals, Novandino Litio y Codelco presentaron sus programas y avances para incrementar la participación de empresas regionales en sus cadenas de suministro.

Antofagasta Minerals informó que durante 2025 destinó US$650 millones a compras regionales y que 68 empresas de Antofagasta han participado en sus programas de capacitación. La compañía busca profundizar hacia 2030 una cadena de suministro más competitiva, innovadora, sustentable e inclusiva.

Novandino Litio, en tanto, trabaja actualmente con 346 proveedores locales y más de la mitad de la dotación de sus empresas contratistas reside en la zona. La compañía ha complementado esta participación con programas de formación y elevación de estándares.

Codelco presentó la experiencia de su Centro de Colaboración para el Empleo y Proveedores Locales, que durante sus primeros 15 meses desarrolló 108 actividades en ocho localidades de Antofagasta.

Desde Escondida | BHP, su head de Procurement, Cristóbal Marshall, vinculó el desarrollo de proveedores con el nuevo ciclo de inversiones de la compañía.

“Este plan requerirá colaboración, innovación y capacidades regionales sólidas, y representa una oportunidad concreta para que empresas locales, startups y proveedores especializados crezcan junto con la minería”, señaló.

El diagnóstico plantea que el desafío para la próxima década no será únicamente incrementar el monto de las compras regionales, sino avanzar hacia un ecosistema capaz de participar en segmentos de mayor complejidad y capturar una mayor proporción del valor generado por la expansión de la minería en Antofagasta.