El metal anotó un récord en la Bolsa de Metales de Londres, impulsado por menores inventarios disponibles y la expectativa de nuevos aranceles en Estados Unidos.
El precio del cobre alcanzó este lunes un nuevo máximo histórico en la Bolsa de Metales de Londres (LME), en medio de una combinación de restricciones de oferta, bajos inventarios disponibles fuera de Estados Unidos y expectativas sobre una eventual ampliación de los aranceles estadounidenses al metal refinado.
Los futuros de referencia a tres meses llegaron a US$14.533 por tonelada, superando el récord anterior registrado en enero. Posteriormente, el cobre se cotizaba en torno a US$14.513 por tonelada, con un avance de 0,7% durante la jornada.
El metal acumula un incremento cercano al 17% durante el último año, en un mercado que continúa marcado por las expectativas de un crecimiento estructural de la demanda asociado a redes eléctricas, energías renovables y centros de datos, frente a las dificultades de las grandes minas para incrementar su producción.
Sin embargo, el avance reciente responde también a factores de corto plazo vinculados al mercado estadounidense.
Aranceles alteran los flujos mundiales de cobre
Durante los últimos meses, cientos de miles de toneladas de cobre han sido enviadas hacia Estados Unidos aprovechando la diferencia de precios entre los contratos negociados en la bolsa Comex de Nueva York y otros mercados internacionales.
El arbitraje se intensificó después de que el presidente Donald Trump planteara la posibilidad de imponer aranceles a las importaciones de cobre. El mercado continúa incorporando en los precios la posibilidad de que las medidas alcancen al cobre primario refinado.
Este movimiento ha provocado una concentración creciente de inventarios en Estados Unidos y, paralelamente, una reducción del metal disponible en la red de bodegas de la LME.
La situación generó durante agosto una fuerte presión sobre el mercado londinense. Aunque nuevos ingresos de cobre a las bodegas han reducido parcialmente esa tensión, los precios al contado continúan cotizando con una prima significativa respecto de los contratos a tres meses.
Esta estructura, conocida como backwardation, suele reflejar una mayor presión por conseguir metal para entrega inmediata.
Oferta sigue bajo presión
El récord se produce pese a un escenario internacional marcado por mayores riesgos macroeconómicos y geopolíticos, incluyendo la guerra en Irán y el aumento de los costos de financiamiento en Estados Unidos.
Los elevados precios también podrían comenzar a afectar la demanda si los consumidores reducen su utilización o buscan materiales alternativos. Hasta ahora, sin embargo, estas presiones no han logrado revertir la trayectoria ascendente del cobre.
A más largo plazo, el mercado continúa observando las dificultades de oferta. Buena parte de las grandes minas del mundo enfrenta envejecimiento de sus yacimientos y desafíos para incrementar producción al ritmo esperado para el consumo.
Los mayores precios han favorecido los resultados de grandes productores como Rio Tinto, BHP, Glencore y Zijin Mining, que han registrado incrementos en sus resultados asociados, entre otros factores, al desempeño de sus negocios de cobre.
Chile enfrenta el récord con menor producción
El nuevo máximo internacional coincide con un período de menor desempeño productivo para Chile.
La industria nacional ha enfrentado durante 2026 dificultades operacionales en algunas de sus principales faenas, junto con menores leyes, mantenciones y eventos meteorológicos que han afectado la continuidad de distintas operaciones.
Esta combinación entre precios históricamente altos y dificultades para expandir la oferta refuerza uno de los principales desafíos para Chile: recuperar sus niveles de producción para capturar de mejor manera un ciclo del cobre marcado por una creciente presión sobre la disponibilidad mundial del metal.
