El metal avanzó más de 1% en Estados Unidos luego de que un indicador clave del mercado chino alcanzara su mayor nivel en más de un año. Las interrupciones operacionales provocadas por el invierno continúan reforzando las preocupaciones por la oferta.
El precio del cobre inició la semana con un nuevo repunte, impulsado por señales de una creciente estrechez del mercado físico en China y por los efectos que las condiciones climáticas han tenido sobre la producción minera en Chile.
El contrato para entrega en septiembre en la bolsa Comex avanzó 1,3%, hasta US$6,35 por libra (casi US$14.000 por tonelada), acercándose nuevamente a los máximos históricos alcanzados a comienzos de junio. En paralelo, el cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) subió 0,6%, cerrando en US$13.608 por tonelada.
Con estos resultados, el metal acumula un alza cercana al 9% en Londres y superior al 13% en Nueva York durante 2026.
China vuelve a tensionar el mercado
Uno de los principales factores detrás del alza provino de China, el mayor consumidor mundial de cobre.
La prima que pagan los compradores chinos por cobre importado respecto del metal disponible en el mercado local alcanzó US$100 por tonelada, su nivel más alto desde mayo de 2025 y muy por encima de los US$20 por tonelada registrados a comienzos de este año.
El aumento refleja una mayor presión sobre el suministro físico, fenómeno que diversos analistas atribuyen a las restricciones impuestas por las autoridades chinas al mercado de chatarra metálica.
Según analistas de Goldman Sachs, el endurecimiento de la fiscalización tributaria sobre ese segmento ha reducido la disponibilidad de cobre reciclado, obligando a muchos consumidores a reemplazarlo por cobre refinado.
Inventarios muestran un mercado más ajustado
La evolución de los inventarios también confirma el endurecimiento del mercado físico.
Las existencias de cobre almacenadas en bodegas registradas por la Bolsa de Metales de Londres descendieron a su menor nivel desde marzo, mientras que los inventarios en China permanecen cerca de los mínimos estacionales.
Al mismo tiempo, operadores internacionales continúan retirando cobre desde almacenes de la LME para enviarlo al mercado chino, donde la demanda por metal refinado continúa fortaleciéndose.
La situación contrasta con Estados Unidos, donde los inventarios registrados en Comex alcanzan niveles récord tras ocho trimestres consecutivos de aumentos.
El invierno chileno sigue afectando la producción
Las dificultades en la oferta también continúan acumulándose en Chile.
La compañía South32 informó que la producción atribuible a su participación del 45% en Sierra Gorda disminuyó desde 17.700 toneladas a 16.000 toneladas durante el trimestre terminado en junio, luego de que los temporales registrados durante el invierno obligaran a suspender temporalmente el procesamiento de mineral.
La semana pasada, Antofagasta Minerals también reportó una disminución de 9,5% en su producción durante el primer semestre del año y elevó su proyección de costos debido al incremento del precio de los combustibles y otras presiones inflacionarias que afectan a la industria minera.
A ello se suman las interrupciones operacionales registradas en Codelco, que debió suspender temporalmente las operaciones de superficie en la División Andina y detener los despachos de mineral desde El Teniente como consecuencia del intenso sistema frontal que afectó la zona central del país.
Acciones mineras también reaccionan al alza
El mejor desempeño del cobre también se reflejó en los mercados bursátiles.
Las acciones de Freeport-McMoRan, Southern Copper, First Quantum Minerals y Antofagasta plc registraron avances durante la jornada, impulsadas por las expectativas de que la combinación entre una demanda firme en China y restricciones de oferta continúe sosteniendo precios elevados para el metal durante los próximos meses.
Aunque persisten factores de incertidumbre asociados al conflicto en Medio Oriente y a la evolución de la economía mundial, el mercado sigue observando un escenario de oferta ajustada, especialmente mientras Chile enfrenta una menor producción derivada de condiciones climáticas adversas y del progresivo descenso en las leyes de mineral de algunas de sus principales operaciones.
