Las intensas lluvias provocaron cortes en la Ruta 5, aislaron localidades del norte chico y generaron interrupciones puntuales en operaciones y puertos mineros. Empresas activaron planes de emergencia para proteger a trabajadores y apoyar a las comunidades.
El intenso sistema frontal que afecta a las regiones de Coquimbo y Atacama continúa dejando severas consecuencias humanas y materiales. Al menos 10 personas han fallecido, decenas de miles de habitantes permanecen aislados y la principal carretera del país registra cortes en distintos tramos, afectando la conectividad de una de las zonas más relevantes para la actividad minera.
Las precipitaciones, inusuales por su magnitud en una zona que enfrentó cerca de 16 años de sequía, provocaron el desborde de ríos, aluviones y socavones, además de interrupciones en los servicios de electricidad, agua potable y telecomunicaciones. Las autoridades estiman que los daños económicos podrían ascender a varios cientos de millones de dólares.
Gobierno decreta estado de catástrofe
Frente a la magnitud de la emergencia, el Presidente José Antonio Kast decretó estado de catástrofe para toda la Región de Coquimbo y la provincia de Huasco, en la Región de Atacama, otorgando facultades extraordinarias para coordinar la respuesta frente a las inundaciones y los daños provocados por el temporal.
Aunque las lluvias comenzaron a disminuir en algunas zonas, las alertas de evacuación continúan vigentes debido al riesgo de nuevos deslizamientos de tierra y al aumento del caudal de diversos cursos de agua.
Especialistas atribuyen la intensidad del fenómeno a la combinación entre el actual episodio de El Niño y una atmósfera altamente cargada de humedad, situación poco habitual tras más de una década de déficit hídrico.
Minería enfrenta interrupciones acotadas
Si bien los principales distritos cupríferos ubicados en el extremo norte del país no se encuentran directamente afectados por el sistema frontal, la emergencia ha provocado dificultades logísticas y restricciones operacionales en distintas faenas del centro-norte de Chile.
Uno de los principales impactos corresponde a los cortes registrados en diversos tramos de la Ruta 5, principal corredor utilizado para el traslado de trabajadores, insumos y equipos hacia las operaciones mineras.
Ante este escenario, distintas compañías activaron protocolos de emergencia, restringieron el acceso a sus instalaciones y reforzaron el monitoreo de infraestructura crítica.
Empresas despliegan apoyo a comunidades
Antofagasta Minerals movilizó maquinaria pesada para despejar caminos en las cercanías de Los Pelambres y habilitó alojamiento para trabajadores que permanecen en la faena, proporcionando alimentación, calefacción y atención médica.
Por su parte, Barrick puso a disposición de las autoridades maquinaria y un helicóptero para apoyar las labores de rescate, recuperación de caminos y logística en la comuna de Alto del Carmen.
En tanto, Codelco reanudó las operaciones en la División Andina tras una suspensión preventiva, aunque informó que la faena continúa enfrentando interrupciones en el suministro eléctrico.
Anglo American señaló que Los Bronces mantiene sus operaciones con algunas restricciones, mientras que Barrick cerró preventivamente los accesos a sus campamentos de alta cordillera conforme a sus protocolos frente a eventos meteorológicos extremos.
Puertos también registran interrupciones
Las condiciones meteorológicas también han afectado parte de la infraestructura portuaria utilizada por la minería.
El fuerte oleaje obligó al cierre temporal de los puertos de Huasco y Coquimbo, generando interrupciones puntuales en las operaciones marítimas, según informó la autoridad marítima.
Aunque hasta ahora el impacto sobre la producción nacional de cobre ha sido limitado, la emergencia vuelve a poner de relieve la vulnerabilidad de parte de la infraestructura logística frente a eventos climáticos extremos, fenómeno que distintos especialistas proyectan podría hacerse más frecuente en los próximos años.
Agricultura también enfrenta riesgos
El temporal no solo afecta a la minería. La Región de Coquimbo concentra una parte importante de la producción nacional de uva, cítricos y paltas, por lo que organizaciones del sector agrícola monitorean posibles daños en cultivos, sistemas de riego e infraestructura, especialmente entre pequeños productores.
Expertos advierten que, de repetirse eventos de esta magnitud durante las próximas semanas, podrían aumentar los riesgos tanto para la actividad agrícola como para las cadenas logísticas que abastecen a distintas industrias del país.
