El gasto exploratorio alcanzó US$ 874,7 millones, el nivel más alto desde 2013, con el cobre concentrando más del 75% de los recursos y un fuerte repunte en proyectos de litio.
Chile se mantuvo en 2025 entre los principales destinos globales de exploración minera, concentrando un presupuesto de US$ 874,7 millones, lo que representa un aumento de US$ 80,7 millones respecto del año anterior y el nivel más alto desde 2013. Así lo consigna el Catastro de empresas exploradoras, actualización 2025, elaborado por la Dirección de Estudios y Políticas Públicas de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), que analiza la evolución del gasto exploratorio a nivel mundial y nacional.
El informe señala que, a nivel global, el presupuesto de exploración minera alcanzó US$ 12.401 millones en 2025, con una leve disminución de 0,6% respecto de 2024, consolidando una tendencia de estabilidad observada desde 2022. En este escenario, América Latina concentró el 26,5% del gasto mundial, posicionándose como el principal polo de inversión, seguida por Canadá y Australia. Chile se ubicó en el cuarto lugar a nivel global, con el 7,1% del presupuesto total, ratificando su relevancia como jurisdicción clave para la reposición de recursos minerales.
En el caso chileno, el cobre concentró el 76% del gasto exploratorio, con US$ 669,6 millones, reafirmando su condición de metal ancla de la estrategia minera del país y su rol central en la transición energética. El oro registró US$ 135,9 millones, mientras que el litio alcanzó US$ 49,0 millones, destacando este último por casi duplicar su presupuesto respecto del año anterior, en línea con el renovado interés por los salares y los minerales críticos.
Desde el punto de vista del tipo de proyectos, Cochilco observa un crecimiento más equilibrado que en ciclos previos. La exploración en mina representó el 51,4% del gasto, pero también se registraron aumentos tanto en exploración inicial como en etapas avanzadas y de factibilidad. No obstante, el informe advierte que persiste un sesgo hacia iniciativas de menor riesgo, asociado a la disciplina de capital y a un entorno de financiamiento más exigente.
En cuanto a los actores, las grandes compañías concentraron cerca del 79% del presupuesto exploratorio en Chile, mientras que las empresas junior alcanzaron el 14,8%. Si bien esta estructura aporta resiliencia en el corto plazo, Cochilco advierte que una excesiva concentración podría debilitar la exploración temprana y la diversificación de oportunidades si no se fortalecen condiciones para nuevos actores y capital de riesgo.
El catastro identifica 94 empresas con actividad exploratoria en Chile durante 2025, con un portafolio de 235 prospectos y proyectos, de los cuales 158 se encuentran activos y 77 paralizados. Territorialmente, la exploración se concentra mayoritariamente en el norte del país, con las regiones de Atacama, Antofagasta y Coquimbo reuniendo más del 80% de los prospectos activos, lo que refleja la relevancia de los clústeres mineros y la infraestructura existente.
Según Cochilco, el principal desafío hacia adelante será traducir el mayor gasto exploratorio en descubrimientos efectivos y proyectos desarrollables, reforzando la certeza regulatoria, la agilidad en permisos y la productividad exploratoria, en un contexto de creciente competencia internacional por atraer capital y asegurar el suministro futuro de minerales estratégicos.
