
Minería arrastra a la baja la economía chilena en el arranque de 2026
La caída de 6,5% en la producción minera, asociada a menor extracción de cobre, explica el retroceso del Imacec en marzo y el débil desempeño del primer trimestre.

La caída de 6,5% en la producción minera, asociada a menor extracción de cobre, explica el retroceso del Imacec en marzo y el débil desempeño del primer trimestre.

“La volatilidad debe asumirse como parte del escenario”, afirma la economista, subrayando los riesgos de tomar decisiones con una mirada de corto plazo.

El dinamismo del mercado se explica por mayor producción de carbonato y recuperación de precios, con Asia como principal motor de demanda.

La minera anticipa mayores gastos en diésel, transporte y explosivos durante el segundo trimestre, en medio de tensiones en la cadena de suministro global.

La caída de exportaciones desde China y tensiones geopolíticas elevan riesgos para operaciones que dependen de lixiviación.

Analistas mantienen perspectivas alcistas, con proyecciones que apuntan hasta US$15.000 en el mediano plazo.

El aumento estructural del consumo eléctrico en la minería del cobre, junto a la incertidumbre en los mercados energéticos globales por el conflicto en Medio Oriente, plantea desafíos estratégicos para Chile en términos de costos, seguridad de suministro y posicionamiento en la transición energética.

La escalada en Medio Oriente introduce volatilidad en el mercado minero global a través del petróleo, los costos operacionales y las perspectivas de crecimiento, configurando un escenario mixto para Chile.

El indicador se ubicó en 63,8 puntos, por sobre su promedio histórico, en un contexto marcado por factores externos que presionan la economía global.