El carbonato de litio CIF Asia alcanzó los US$ 11.300 por tonelada en diciembre, tras un primer semestre marcado por sobreoferta. El dinamismo del sector BESS, menores inventarios y ajustes regulatorios en China reconfiguran las proyecciones para 2026-2027.
El mercado global del litio cerró diciembre de 2025 con una recuperación significativa, marcando un punto de inflexión tras un primer semestre caracterizado por sobreoferta y presión bajista. El precio del carbonato de litio CIF Asia alcanzó los US$ 11.300 por tonelada, luego de haber tocado mínimos en junio cercanos a los US$ 8.975 por tonelada, en un contexto de excedentes acumulados desde los ciclos expansivos de 2023-2024.
Durante diciembre, los contratos de largo plazo registraron un alza mensual cercana al 9%, mientras que el mercado spot en la Bolsa de Futuros de Guangzhou mostró un incremento de 27% en el último mes del año y de 116% respecto del piso observado en junio. Este repunte estuvo impulsado por una demanda robusta en sistemas de almacenamiento de energía (BESS), disrupciones puntuales en la oferta y una supervisión regulatoria más estricta en China, que incentivó compras anticipadas ante expectativas de menor disponibilidad futura.
Uno de los factores clave ha sido la reducción sostenida de inventarios. Los inventarios químicos en China disminuyeron en diciembre, tanto en términos mensuales como interanuales, mientras que los inventarios de materiales activos de cátodos (CAM) cayeron 25% respecto al año anterior. Esta menor disponibilidad ha presionado los precios al alza, particularmente en la antesala del Año Nuevo Chino, periodo en que tradicionalmente se incrementan las compras de reposición.
A nivel corporativo, diciembre estuvo marcado por movimientos relevantes. En China, el Buró de Recursos Naturales revocó 27 licencias mineras vencidas en Jiangxi, reforzando la señal de mayor fiscalización ambiental. Asimismo, se confirmó que la mina Jianxiawo de CATL permanecerá fuera de operación por varias semanas adicionales, reduciendo la flexibilidad de la oferta en el corto plazo. En Sudamérica, la ratificación del acuerdo entre Codelco y SQM para operar la empresa conjunta NovaAndino Litio despejó la incertidumbre sobre la continuidad en el Salar de Atacama más allá de 2030. El nuevo esquema, enmarcado en la Estrategia Nacional del Litio, contempla que Codelco asuma la mayoría accionaria y el control a partir de 2031, con una expansión proyectada de capacidad desde aproximadamente 210.000 toneladas actuales hasta 300.000 toneladas anuales hacia 2030, consolidando a Chile como proveedor estratégico en la cadena global de baterías.
En paralelo, Rio Tinto avanzó en su consolidación como actor relevante del mercado tras la adquisición de Arcadium Lithium por US$ 6.700 millones, con un plan de inversiones que busca elevar su producción a 200.000 toneladas de LCE hacia 2028, incluyendo proyectos en Canadá y Argentina. La compañía apuesta por tecnologías de Extracción Directa de Litio (DLE) para reducir plazos de procesamiento y mejorar retornos, en un escenario de mayor competencia global.
Desde la perspectiva de la demanda, el gran protagonista ha sido el almacenamiento de energía. Los BESS registraron un crecimiento de 51% en 2025, superando el 26% de expansión de los vehículos eléctricos. La demanda total de baterías alcanzó 1,59 TWh, mientras que los envíos globales de celdas de almacenamiento sumaron 410,45 GWh en los primeros tres trimestres del año, con récord trimestral incluido. En Norteamérica, los BESS representaron el 26% de la demanda total de baterías en 2025, compensando la desaceleración del mercado automotriz tras la eliminación de incentivos directos en Estados Unidos.
En China, el nuevo Plan de Acción Nacional para Promover el Consumo Verde introdujo subsidios y beneficios tributarios para vehículos de nueva energía, aunque con estándares técnicos más exigentes, lo que refuerza la transición hacia tecnologías más eficientes. Este conjunto de políticas, junto con el dinamismo estructural del almacenamiento, ha llevado a analistas a revisar al alza sus proyecciones de precio para 2026 y 2027, anticipando un eventual déficit estructural hacia fines de la década.
Tras un 2025 en que el precio promedio EXW China se situó en torno a US$ 10.454 por tonelada, el mercado parece haber entrado en una fase de recuperación más estructural. En el corto plazo, se espera que los precios se mantengan firmes debido a bajos inventarios, compras de reposición y persistente incertidumbre en la oferta china. Para 2026, el sector de almacenamiento podría crecer entre 50% y 55%, equivalente a cerca de 300 GWh adicionales, lo que implicaría una demanda extra cercana a 190 mil toneladas de LCE, contribuyendo a absorber excedentes y establecer un nuevo piso de precios.
El cierre de 2025 confirma así un cambio de tendencia: el litio deja atrás la fase más aguda del ajuste post-sobreoferta y comienza a transitar hacia un nuevo equilibrio, donde la expansión del almacenamiento energético se consolida como un motor estructural de demanda, más allá de la volatilidad propia del mercado automotriz.
