Generación Z impulsa la menor brecha de género registrada en la minería chilena

Datos del último estudio de Alianza CCM‑Eleva muestran que la generación más joven de trabajadores presenta una distribución cercana al equilibrio entre hombres y mujeres, reflejando cambios culturales, tecnológicos y organizacionales en la industria.

La minería chilena está experimentando un profundo recambio generacional que comienza a reflejarse en la composición de su fuerza laboral. De acuerdo con el último Estudio de Fuerza Laboral en Minería elaborado por la Alianza CCM-Eleva, la Generación Z —jóvenes nacidos entre 1997 y 2012— presenta la menor brecha de género registrada en el sector: 55,1% de hombres y 44,9% de mujeres.

El contraste con generaciones anteriores es significativo. En la Generación X, la diferencia alcanza los 75 puntos porcentuales, con 87,5% de hombres frente a 12,5% de mujeres. Entre los Baby Boomers, la distancia supera los 80 puntos porcentuales, con 91,5% de participación masculina y solo 8,5% femenina.

Este cambio refleja transformaciones estructurales en la industria minera durante la última década, impulsadas por políticas de inclusión, rediseño de roles, mejoras en las condiciones laborales y nuevas rutas de ingreso que han ampliado las oportunidades para el desarrollo profesional de mujeres en el sector.

Empresas adherentes a Compromiso Minero destacan que el avance responde también a una estrategia sostenida de formación temprana y atracción de talento joven. En BHP, por ejemplo, la participación femenina en operaciones ha crecido de manera significativa durante los últimos años. Darling Carrasco, especialista en Diseño de Rutas para Operación Autónoma de la faena Escondida, señala que hace poco más de una década las mujeres representaban apenas el 7,3% de la dotación, mientras que hoy superan el 44% en la operación.

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Carrasco destaca que las nuevas generaciones aportan perspectivas distintas para abordar los desafíos de una industria cada vez más tecnológica. “Nuestra apertura al cambio y el trabajo colaborativo nos permite enfrentar problemas desde miradas distintas y generar soluciones creativas en operaciones que son cada vez más digitales y dinámicas”, explica.

La dimensión tecnológica juega un papel central en este proceso. La incorporación de analítica de datos, automatización y operación remota dialoga naturalmente con el perfil de la Generación Z, caracterizada por su familiaridad con herramientas digitales y su capacidad de adaptación a entornos tecnológicos.

Desde Teck Resources también destacan que programas de aprendices, prácticas técnicas y profesionales en entrenamiento han permitido renovar la fuerza laboral desde etapas tempranas. Sebastián Campos, gerente de Adquisición de Talento y Entrenamiento Latam de la compañía, señala que estas iniciativas han abierto oportunidades que antes no existían para mujeres en la industria.

“Hoy es cotidiano recibir postulaciones femeninas para roles operativos o de liderazgo, algo que hace una década era muy poco frecuente”, afirma.

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El recambio generacional también está impactando la cultura organizacional de las compañías. Las nuevas generaciones tienden a promover entornos laborales más colaborativos, menos jerárquicos y con mayor énfasis en aprendizaje continuo, flexibilidad y bienestar.

Desde Mine Class, empresa especializada en formación para la industria minera, señalan que este fenómeno se observa especialmente en programas de capacitación técnica. Constanza Herrera, Project & Innovation Development Lead de la compañía, indica que la participación femenina en procesos de formación es cada vez más joven, con una presencia relevante de personas entre 25 y 30 años.

De acuerdo con la IV Radiografía de la Capacitación Online en Minería elaborada por Mine Class, cerca del 40% de los profesionales identifica a la inteligencia artificial y la ciberseguridad como las tecnologías que tendrán mayor impacto en el futuro del sector. En paralelo, habilidades como adaptabilidad, aprendizaje continuo y trabajo interdisciplinario aparecen como competencias clave para los nuevos perfiles laborales.

El equilibrio de género que comienza a observarse en los trabajadores más jóvenes proyecta una transformación gradual de la minería chilena en las próximas décadas. Para las empresas y organizaciones del sector, el desafío ahora será asegurar que estas nuevas generaciones encuentren oportunidades de desarrollo y liderazgo de largo plazo, consolidando así una industria más diversa, tecnológica y preparada para los desafíos globales de sostenibilidad.