Un nuevo informe destaca el alto potencial geológico de la región y proyecta que la demanda global podría triplicarse hacia 2050, impulsada por la transición energética.
Latinoamérica enfrenta una oportunidad estratégica para posicionarse en el mercado global de tierras raras, minerales esenciales para el desarrollo de tecnologías limpias y digitales. Así lo plantea el informe de KPMG titulado “Tierras raras: Un recurso mineral estratégico con gran potencial de explotación en América del Sur”, que analiza el potencial de la región en un contexto de creciente demanda por minerales críticos.
El reporte señala que el avance de la electromovilidad, las energías renovables y la digitalización está impulsando un aumento sostenido en la demanda de estos elementos, la cual creció entre un 6% y un 8% durante 2024 y podría llegar a triplicarse hacia 2050.
Las tierras raras —un conjunto de 17 elementos con propiedades magnéticas y electroquímicas— son fundamentales para la fabricación de tecnologías como turbinas eólicas, vehículos eléctricos y dispositivos electrónicos, posicionándose como insumos críticos para la transición energética global.
Alto potencial, pero con brechas productivas
Uno de los principales hallazgos del informe es la significativa brecha entre reservas y producción en América del Sur. Países como Brasil cuentan con una de las mayores reservas a nivel mundial —superando las 21.000 kilotoneladas—, pero con niveles de producción aún muy bajos. En paralelo, Argentina dispone de recursos relevantes, aunque en etapas iniciales de desarrollo.
Este escenario evidencia un potencial considerable aún no explotado, lo que abre oportunidades para que la región se integre de manera más activa en las cadenas globales de suministro.
Desde KPMG, el Managing Director Delivery & Transformation en Chile, Jaime Pizarro, destacó que tanto Chile como la región tienen la posibilidad de convertirse en actores relevantes, siempre que logren avanzar en el desarrollo de capacidades industriales y tecnológicas.
Desafíos: industrialización, sostenibilidad y cooperación
El informe advierte que, para capturar valor, no basta con la extracción de minerales. Es necesario avanzar hacia etapas de procesamiento, refinamiento e industrialización, incorporando además estándares de sostenibilidad y trazabilidad.
En este sentido, KPMG identifica como prioridades el fortalecimiento de la exploración, el desarrollo de capacidades de refinamiento, la adopción de criterios ESG y el impulso a la economía circular, elementos clave para una minería más competitiva y sostenible.
Asimismo, el reporte subraya la importancia de abordar los riesgos geopolíticos y climáticos en la planificación minera, en un contexto de creciente competencia global por el acceso a minerales críticos.
Finalmente, el informe plantea que la cooperación regional será un factor determinante para el éxito de esta estrategia, permitiendo compartir capacidades, generar economías de escala y consolidar a Latinoamérica como un proveedor confiable en el mercado global de tierras raras.
Con una base sólida en industrias como el cobre y el litio, la región cuenta con las condiciones para dar este salto, siempre que logre transformar su potencial geológico en desarrollo productivo e industrial sostenible.
