La estrategia incorpora co-creación, consentimiento previo y mecanismos de gobernanza para avanzar hacia relaciones de largo plazo con comunidades indígenas en Chile.
BHP presentó su Plan de Pueblos Indígenas 2026–2030 en Chile, una hoja de ruta que busca fortalecer el relacionamiento con comunidades indígenas en los territorios donde opera, mediante un enfoque basado en participación efectiva, diálogo y desarrollo compartido.
El documento —— establece un marco estratégico que guiará la toma de decisiones de la compañía durante los próximos cinco años, abarcando todo el ciclo del negocio, desde la exploración hasta el cierre de operaciones. La iniciativa surge a partir de un proceso participativo que incorporó la visión de comunidades indígenas, academia, organismos públicos y actores del ecosistema minero.
En ese contexto, el plan reconoce explícitamente que el relacionamiento histórico con comunidades ha sido en ocasiones “transaccional” y no siempre ha logrado generar confianza sostenida, lo que plantea como punto de partida la necesidad de avanzar hacia vínculos más colaborativos y de largo plazo.
Uno de los elementos centrales de la estrategia es la adopción de la co-creación como metodología estructural, integrando a comunidades indígenas en el diseño, implementación y monitoreo de iniciativas. A esto se suma el compromiso de aplicar el principio de Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI), entendido como un proceso clave para resguardar derechos colectivos en proyectos de inversión.
El plan se estructura en cuatro pilares estratégicos. En gobernanza comunitaria, se propone fortalecer liderazgos indígenas y apoyar iniciativas de desarrollo local mediante asesoría técnica, formación y acceso a financiamiento. En transparencia y participación, se busca asegurar acceso a información oportuna y pertinente, junto con mecanismos de diálogo intercultural desde etapas tempranas de los proyectos.
En el ámbito de empleabilidad y desarrollo económico, la compañía apunta a aumentar la participación de personas y empresas indígenas en su cadena de valor, mediante programas de capacitación, mentoría y certificación de proveedores. Finalmente, en patrimonio cultural, el plan contempla la protección de sitios arqueológicos, geoglifos y conocimientos ancestrales, junto con la promoción de una cultura organizacional que valore estas dimensiones.
El documento también identifica expectativas claras por parte de las comunidades, entre ellas una mayor participación en evaluaciones ambientales, el fortalecimiento del empleo local, la protección de territorios culturalmente significativos y una mayor transparencia en la gestión de impactos.
Como parte de la implementación, BHP creará un Panel Asesor Indígena, integrado por representantes de comunidades, expertos y actores regionales, que tendrá como objetivo monitorear el avance del plan y aportar retroalimentación continua. Además, se establecerán indicadores de desempeño, sistemas de monitoreo y reportes públicos anuales para dar cuenta de los avances y desafíos.
El plan comenzará su implementación durante 2026, con una fase previa de definición de gobernanza e indicadores, y contempla un enfoque dinámico de evaluación y ajuste continuo, incorporando aprendizajes y nuevas demandas territoriales.
Desde la compañía, se plantea que esta estrategia busca consolidar un cambio en la forma de relacionarse con los pueblos indígenas, pasando desde una lógica transaccional hacia un modelo basado en confianza, colaboración y creación de valor compartido en el largo plazo.
