Dirigentes de Chuquicamata rechazaron la posibilidad de restituir incentivos asociados a metas de 2025 y advirtieron que podrían impulsar protestas, mientras la controversia suma presión sobre la estatal y su nueva administración.
La controversia generada por la corrección de registros de producción en Codelco continúa escalando y abrió un nuevo frente de tensión laboral luego de que uno de los principales sindicatos de Chuquicamata advirtiera que está dispuesto a movilizarse frente a cualquier intento de exigir la devolución de bonos pagados por cumplimiento de metas durante 2025.
El presidente del Sindicato Chuquicamata, Hernán Guerrero, afirmó que los trabajadores no están dispuestos a devolver recursos asociados a metas que, según indicó, fueron alcanzadas bajo los indicadores oficiales entregados por la empresa. «Cumplimos las metas de producción. No vamos a devolver un solo peso», sostuvo el dirigente en declaraciones recogidas por medios internacionales.
La reacción ocurre tras la auditoría interna realizada por Codelco, que identificó una sobreestimación cercana al 2% en los registros productivos correspondientes a 2025. La investigación estableció que aproximadamente 20.000 toneladas métricas finas contenidas en óxidos de División Chuquicamata y otras 6.875 toneladas métricas finas de arsenito de calcio de División Ministro Hales fueron contabilizadas como producción terminada pese a requerir procesamiento adicional.
La corrección obligó a la estatal a recalcular incentivos variables asociados a desempeño productivo, lo que derivó en pagos adicionales estimados en US$14,3 millones para más de 6.300 trabajadores, ejecutivos y profesionales.
La controversia se produce además en un momento de transición para la minera estatal. Bernardo Fontaine asumió recientemente la presidencia del directorio de Codelco en reemplazo de Máximo Pacheco, en un escenario donde la empresa enfrenta desafíos asociados a recuperación de producción, elevados niveles de deuda y ejecución de proyectos estructurales.
La tensión sindical agrega un elemento adicional de complejidad para la nueva administración. Hernán Guerrero señaló que hasta ahora no han recibido solicitudes formales para la restitución de bonos, aunque confirmó que buscarán una reunión con el nuevo presidente del directorio.
Desde la empresa, Tamara Agnic, presidenta del Comité de Auditoría, Compensaciones y Ética de Codelco, calificó el episodio como «muy serio» desde una perspectiva de gobierno corporativo. Sin embargo, defendió el rol del directorio y señaló que durante el proceso se realizaron consultas permanentes a la administración respecto de los antecedentes productivos informados.
Aunque Codelco indicó que la situación no obliga a modificar los estados financieros auditados de 2025, sí contempla corregir las cifras de producción. De concretarse el ajuste, la producción anual de la compañía podría ubicarse en su nivel más bajo desde fines de la década de 1990.
El desarrollo del conflicto será seguido de cerca por la industria minera, particularmente por el potencial impacto que podría tener sobre relaciones laborales, confianza interna y estabilidad operacional en divisiones estratégicas para la principal productora de cobre del mundo.
