Un estudio de Randstad reveló que el 72% de los trabajadores elegiría desempeñarse en la industria minera, mientras cuatro compañías del sector figuran entre las diez empresas más atractivas del país.
La minería volvió a posicionarse como el sector más atractivo para trabajar en Chile, de acuerdo con los resultados del Randstad Employer Brand Research 2026, estudio que analizó las preferencias laborales de más de 3.500 personas y evaluó la percepción de los principales empleadores del país.
Según la investigación, el 72% de los encuestados manifestó interés en trabajar en la industria minera, porcentaje que ubica al sector por segundo año consecutivo en el primer lugar de las preferencias laborales a nivel nacional.
El ranking sectorial es seguido por la industria de consumo masivo de bebidas, con un 66% de preferencia, la banca con un 65%, consultoría con un 62% y el sector salud con el mismo porcentaje.
Los resultados también se reflejan en la clasificación de empresas más atractivas para trabajar. Cuatro compañías mineras se ubicaron dentro del top 10 nacional y tres de ellas alcanzaron posiciones dentro de los primeros lugares del ranking general.
Antofagasta Minerals lideró la clasificación nacional, seguida por Codelco y Anglo American en el segundo y tercer lugar, respectivamente. Más atrás aparece BHP en la sexta posición. Las cuatro compañías forman parte de la iniciativa Compromiso Minero.
El estudio identifica diversos factores que explican el atractivo de la industria, entre ellos el acceso a tecnologías de vanguardia, las oportunidades de desarrollo profesional, la reputación corporativa y las remuneraciones competitivas.
A estos elementos se suman políticas y programas implementados por las compañías para fortalecer su propuesta de valor hacia los trabajadores, incorporando iniciativas relacionadas con inclusión, capacitación, innovación y desarrollo de carrera.
En el caso de Antofagasta Minerals, la compañía informó que durante 2025 las personas con discapacidad representaron el 2% de su dotación, superando el porcentaje mínimo exigido por la Ley de Inclusión Laboral. Además, ha desarrollado programas de acompañamiento destinados a trabajadores y familiares para facilitar el acceso a beneficios, certificaciones e información especializada.
Por su parte, Codelco mantuvo una fuerte inversión en formación de capital humano. Durante 2025 la estatal capacitó a 17.739 trabajadores, con un promedio de 48 horas de formación por persona, fortaleciendo competencias asociadas a los nuevos desafíos tecnológicos y operacionales de la industria.
Anglo American destacó por el avance de su estrategia FutureSmart Mining, iniciativa que incorpora tecnologías digitales, automatización y centros integrados de operación remota para mejorar la seguridad, eficiencia y calidad de vida de los trabajadores.
En tanto, BHP continuó fortaleciendo su posicionamiento como empleador de referencia. Durante 2025 avanzó posiciones en el ranking Merco Talento, alcanzando el segundo lugar dentro de la industria minera y el puesto 14 en la clasificación general, reflejando su capacidad para atraer y retener profesionales.
Paula Arena, directora ejecutiva de Compromiso Minero, sostuvo que el liderazgo alcanzado por la industria responde a cambios profundos que se han consolidado durante los últimos años.
“Este reconocimiento refleja una transformación profunda que la minería viene impulsando desde hace años. Hoy las personas buscan espacios laborales que ofrezcan oportunidades de desarrollo, acceso a nuevas tecnologías, aprendizaje continuo, ambientes laborales positivos y entornos cada vez más inclusivos”, señaló.
La ejecutiva agregó que los resultados evidencian una evolución de la minería más allá de su rol productivo tradicional.
“Que la minería lidere por segundo año consecutivo como el sector más atractivo para trabajar demuestra que la industria está respondiendo a esas expectativas y consolidándose como una alternativa concreta para que las personas puedan proyectarse y desarrollar su talento”, afirmó.
El resultado confirma además la creciente capacidad de la minería para atraer perfiles profesionales diversos en un contexto marcado por la transformación digital, la automatización de procesos, la transición energética y la necesidad de incorporar nuevas competencias para enfrentar los desafíos futuros del sector.
