Sergio Burdiles, líder tecnológico de la mayor mina de cobre del mundo, destacó en Exponor 2026 que el verdadero desafío de la transformación digital no es incorporar más herramientas, sino utilizarlas para potenciar la seguridad, la productividad y el talento humano.
La transformación tecnológica que vive la minería mundial debe tener a las personas en el centro. Esa fue una de las principales reflexiones compartidas por Sergio Burdiles, Head of Technology de Escondida | BHP, durante su participación en Exponor 2026, donde abordó los desafíos de integrar innovación, capacidades digitales y excelencia operacional en la industria minera.
En el espacio Café y Minería BHP, realizado en el marco de la exhibición internacional, el ejecutivo sostuvo que el éxito de la tecnología no depende únicamente de su sofisticación, sino de su capacidad para resolver problemas concretos y fortalecer la relación entre las personas y los procesos productivos.
“Siempre me interesó conectar el elemento tecnológico con las personas, no el elemento tecnológico por sí solo”, señaló Burdiles al recordar los inicios de su interés por la informática y la innovación.
Ingeniero Civil Industrial de la Universidad de Chile y Master of Science del Massachusetts Institute of Technology (MIT), el ejecutivo cuenta con más de dos décadas de experiencia en proyectos de innovación desarrollados en Chile, Estados Unidos y Japón.
Escondida como laboratorio global de innovación
Durante su exposición, Burdiles destacó el rol que cumple Escondida como plataforma de desarrollo tecnológico para la minería mundial.
La operación, que produce más de un millón de toneladas de cobre al año, se ha consolidado como un espacio donde se prueban y validan tecnologías que posteriormente son implementadas en otras faenas alrededor del mundo.
“La minería está conectada con lo físico, con lo que uno puede tocar y procesar. Y Escondida es un referente mundial. Lo que ocurre, se pilota y se prueba aquí, luego puede funcionar en cualquier operación del mundo”, afirmó.
Según explicó, el papel de las áreas tecnológicas ha evolucionado significativamente en los últimos años. Más que implementar herramientas digitales, hoy deben actuar como articuladores entre las necesidades operacionales y las capacidades que ofrecen las nuevas tecnologías.
“El rol que juega nuestra área de Tecnología, más que ser un espectador, es conectar el entorno físico con las personas para poder identificar cuáles son los verdaderos problemas y qué alternativas de solución podemos traer a la mesa para resolverlos”, sostuvo.
Más de 1.500 millones de datos diarios
La magnitud de la transformación digital en Escondida queda reflejada en la enorme cantidad de información que genera la operación.
Actualmente, la faena cuenta con más de 50.000 sensores distribuidos en distintos procesos productivos, los que generan alrededor de 1.500 millones de registros diarios.
Sin embargo, para Burdiles el desafío no radica en acumular datos, sino en convertirlos en información útil para la toma de decisiones.
“Lo importante es cómo procesamos esa información para que podamos trabajar de manera más segura y para que podamos tener mejores decisiones en términos productivos. La tecnología cobra sentido cuando conecta personas, procesos y minería”, enfatizó.
La automatización también está transformando etapas críticas de la operación. El ejecutivo explicó que equipos como perforadoras autónomas permiten ejecutar tareas con mayores niveles de precisión, mejorando la productividad y reduciendo la exposición de los trabajadores a situaciones de riesgo.
“Eso también ayuda a la seguridad de las personas, para que tengan mucho menos exposición y puedan trabajar de una manera mucho más segura”, indicó.
Inteligencia artificial y el factor humano
Otro de los temas abordados durante la conversación fue el impacto de la inteligencia artificial en la industria y los desafíos éticos que acompañan su desarrollo.
Burdiles señaló que el debate actual presenta similitudes con los cambios generados durante la Revolución Industrial, donde el principal desafío fue compatibilizar los avances tecnológicos con la protección de la dignidad humana.
“Es muy interesante porque hay una suerte de paralelo. En ambos casos, el foco está puesto en el ser humano”, reflexionó.
A su juicio, la inteligencia artificial representa una oportunidad significativa para mejorar procesos y optimizar la toma de decisiones, pero su implementación debe mantenerse alineada con el desarrollo de las personas y las capacidades humanas.
El futuro de la minería chilena
Mirando hacia adelante, el ejecutivo considera que Chile tiene una posición privilegiada para continuar liderando la innovación minera a nivel global, gracias a la relevancia internacional de sus operaciones y al creciente desarrollo de capacidades tecnológicas.
No obstante, advirtió que el éxito de esta transformación dependerá de la capacidad de integrar adecuadamente tecnología, procesos y talento humano.
“En Escondida tenemos un tremendo potencial hacia delante. Es parte del trabajo que tenemos que hacer conectando bien personas y tecnologías”, concluyó.
