El crecimiento de los proyectos de agua de mar en la minería está elevando la demanda por soluciones que permitan operar sistemas cada vez más complejos, eficientes y resilientes frente a condiciones extremas.
La expansión de la desalinización en la minería chilena está generando nuevos desafíos operacionales para la industria, particularmente en materias relacionadas con transporte, control de procesos, eficiencia energética y confiabilidad de los sistemas de impulsión.
A medida que las compañías mineras avanzan en proyectos destinados a reducir su dependencia de fuentes continentales y asegurar el abastecimiento hídrico de largo plazo, aumenta también la necesidad de incorporar tecnologías capaces de operar bajo condiciones de alta presión, ambientes corrosivos y extensas distancias de transporte.
Este escenario será uno de los temas centrales de la 8ª Conferencia y Exposición Internacional Desalinización América Latina 2026, encuentro que reunirá a especialistas, operadores y proveedores de la industria los próximos 17 y 18 de junio en Santiago.
Según Mario Soto, gerente de Válvulas y Control de Flujo de Valmet Flow Control Chile, el desafío actual va mucho más allá de la producción de agua desalinizada.
“La desalinización se ha convertido en una infraestructura estratégica para la minería chilena. Hoy el foco está puesto en garantizar continuidad operacional, eficiencia energética y confiabilidad en sistemas que operan bajo condiciones extremadamente exigentes”, señala.
Uno de los aspectos más complejos corresponde al transporte de agua desde la costa hacia operaciones mineras ubicadas a miles de metros sobre el nivel del mar, proceso que exige altos niveles de control, monitoreo y automatización para asegurar la estabilidad operacional y optimizar el consumo energético.
Digitalización y monitoreo inteligente
En este contexto, la automatización y la gestión avanzada de activos están adquiriendo un rol cada vez más relevante dentro de la cadena de valor del agua.
Durante la conferencia, Valmet presentará tecnologías orientadas a optimizar el control de flujo, mejorar la eficiencia operacional y fortalecer la confiabilidad de los sistemas utilizados en plantas desaladoras y redes de impulsión minera.
La compañía exhibirá soluciones desarrolladas bajo marcas como Neles™, Flowrox™, Jamesbury™, Neles Easyflow™ y Stonel™, actualmente utilizadas en distintos proyectos mineros del país.
Estas tecnologías permiten monitorear variables críticas en tiempo real, anticipar fallas, optimizar procesos y reducir riesgos operacionales mediante herramientas de análisis de datos y mantenimiento predictivo.
Según la empresa, la incorporación de soluciones digitales y sistemas de monitoreo inteligente se ha transformado en un factor clave para responder a las crecientes exigencias que enfrentan las operaciones mineras que dependen del agua desalinizada.
Un desafío estratégico para la minería
La creciente utilización de agua de mar responde a una transformación estructural de la industria minera chilena, especialmente en el norte del país, donde la escasez hídrica ha impulsado importantes inversiones en infraestructura de desalinización y transporte.
En este nuevo escenario, la eficiencia de los sistemas asociados al manejo del recurso se vuelve tan relevante como la capacidad de producción de agua misma, consolidando la automatización, la digitalización y el monitoreo avanzado como herramientas fundamentales para la minería del futuro.
