Precios de minerales y metales mostrarían alzas moderadas en 2026 en un escenario de menor tensión comercial

Analistas anticipan un contexto más estable para los mercados de materias primas el próximo año, impulsado por la transición energética, una demanda resiliente y restricciones de oferta, aunque con riesgos asociados a políticas arancelarias y a la evolución de la economía china.

De acuerdo con el informe de cierre de año elaborado por BMI, filial de Fitch Solutions, en 2026 la mayoría de los minerales y metales registrarían precios promedio superiores a los de 2025, en un contexto de estabilización de la economía global y de menores fricciones comerciales. Según los analistas, la incertidumbre arancelaria alcanzó su punto máximo en agosto de 2025 y, si bien podrían producirse episodios puntuales de tensión entre Estados Unidos y otras economías, los equipos de riesgo país de Fitch anticipan una disminución general de estas presiones a lo largo de 2026.

Este escenario, indicaron, respaldaría la demanda de commodities en términos generales, aunque no descartan episodios de volatilidad, especialmente en aquellos metales que podrían enfrentar nuevas presiones arancelarias desde Estados Unidos. En ese sentido, los analistas de BMI advirtieron que el cobre podría verse particularmente expuesto, ya que el Departamento de Comercio estadounidense debe presentar, antes del 30 de junio de 2026, una actualización sobre el mercado doméstico del metal. Ese informe evaluará la eventual aplicación de un arancel universal al cobre refinado de 15% a partir de 2027 y de 30% desde 2028.

Desde la perspectiva de Fitch Solutions, aunque el mercado inmobiliario chino continúa débil y sigue afectando el consumo de metales industriales, este factor sería parcialmente compensado por el crecimiento sostenido de los sectores asociados a la transición energética. Los analistas señalaron que esta dinámica es especialmente favorable para minerales críticos como el cobre, el aluminio, el litio y el níquel. No obstante, advirtieron que la debilidad estructural del sector inmobiliario en China seguirá siendo un freno para el crecimiento de precios de los metales industriales.

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Metales preciosos: un desempeño positivo, pero con moderación
En el caso de los metales preciosos, los analistas de BMI proyectaron que el oro promediará precios más altos en 2026 en comparación con 2025. Sin embargo, anticiparon una moderación hacia la segunda mitad del año, a medida que el ciclo de relajación monetaria pierda impulso. En particular, señalaron que cuando la Federal Reserve detenga los recortes de tasas, los precios del oro tenderían a retroceder, situándose por debajo de los US$ 4.000 por onza hacia fines de 2026.

Según Fitch, con una economía global más estable, menor incertidumbre arancelaria y con gran parte de la debilidad del dólar ya internalizada por el mercado, el rally histórico del oro perdería fuerza a partir del tercer trimestre de 2026. El equipo de riesgo país de la firma estimó que el índice del dólar (DXY) mostrará menor volatilidad que en 2025 y se moverá en un rango amplio de entre 95 y 100 puntos, lo que limitaría tanto el alza de los metales industriales como de los preciosos.

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Fitch Solutions subrayó que el balance de riesgos para su proyección de precios de metales en 2026 se mantiene inclinado a la baja, debido a la posibilidad de una demanda externa más débil y a un crecimiento global menor al esperado, especialmente en China, el mayor consumidor mundial de metales industriales.

Pese a ello, los analistas esperan un aumento de la inversión en Occidente a lo largo de la cadena de valor de los minerales, tanto en mercados desarrollados como en regiones ricas en recursos, junto con nuevas alianzas estratégicas para asegurar el suministro futuro. Según el informe, las políticas industriales se han transformado en el principal mecanismo mediante el cual los países buscan garantizar seguridad en el acceso a minerales críticos.

En este contexto, BMI anticipó que el dinamismo en fusiones y adquisiciones (M&A) en el sector minero-metalúrgico continuará en 2026, impulsado por la competencia global por minerales clave para la transición energética, como el cobre, el litio y las tierras raras. Asimismo, proyectaron que los proyectos mineros se beneficiarán de asociaciones con empresas tecnológicas, automotrices y aeroespaciales, a través de acuerdos de suministro, ante el riesgo de cuellos de botella que podrían afectar sectores estratégicos como la inteligencia artificial, la robótica y la defensa.