La región mantiene 33 iniciativas en tramitación, principalmente mineras y energéticas, y acumula 20 proyectos aprobados por US$11.261 millones durante 2026.
La Región de Antofagasta concentra la mayor cartera de inversión sometida a evaluación ambiental en Chile, con 33 proyectos que representan un monto estimado de US$28.591 millones, según informó el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA).
Las cifras fueron presentadas por el director regional del organismo, Tomás Ballesteros, durante el seminario Antofagasta en transformación, instancia que abordó los desafíos regulatorios asociados al desarrollo de nuevas inversiones y la necesidad de mejorar los procedimientos sin reducir los estándares ambientales.
Del total de iniciativas actualmente en evaluación, 15 corresponden al sector minero, consolidando la importancia de la continuidad operacional, las nuevas plantas concentradoras y los proyectos de litio dentro de la cartera regional.
Minería concentra los principales proyectos
Entre las iniciativas de mayor inversión destaca la Continuidad Operacional de Minera El Abra y Desarrollo de Planta Concentradora con Transición Hídrica a Agua Desalada, proyecto que contempla US$7.500 millones.
La iniciativa busca incorporar nueva capacidad de procesamiento y asegurar el suministro hídrico necesario para sostener la operación durante las próximas décadas.
Otro de los proyectos relevantes corresponde a la Nueva Planta Concentradora y obras complementarias de Minera Escondida, que representa una inversión estimada de US$5.150 millones.
El desarrollo apunta a fortalecer la infraestructura de procesamiento de una de las principales operaciones de cobre del mundo.
A estas iniciativas se suma la Continuidad Operacional y Desarrollo Minero Futuro en el Salar de Atacama, por US$3.000 millones, vinculada al desarrollo de la industria del litio.
También destaca la Continuidad del Proceso de Lixiviación de División Radomiro Tomic, de Codelco, con una inversión aproximada de US$1.300 millones.
En conjunto, estos proyectos reflejan la necesidad de renovar infraestructura, incorporar nuevas capacidades de procesamiento y asegurar la continuidad de operaciones que tienen un peso significativo en la producción minera nacional.
Energía y litio amplían la cartera
El sector energético representa el segundo grupo de iniciativas dentro de la cartera ambiental de Antofagasta, con ocho proyectos actualmente en evaluación.
Entre ellos destaca el Proyecto TED, que contempla la transición hacia tecnologías de extracción directa de litio, con una inversión estimada de US$3.100 millones.
Esta iniciativa representa uno de los principales desarrollos tecnológicos asociados a la transformación de los procesos de producción del mineral.
También figura Llanura Solar, proyecto híbrido que combina generación fotovoltaica, energía eólica y almacenamiento, por aproximadamente US$1.300 millones.
La incorporación de nuevas instalaciones de generación y almacenamiento resulta relevante para una región que concentra operaciones mineras intensivas en consumo energético.
La cartera se completa con cinco proyectos de saneamiento ambiental, por US$21 millones, y otras cinco iniciativas de distintos sectores, que suman US$2.470 millones.
Veinte proyectos aprobados durante 2026
El SEA también informó que durante 2026 se han aprobado ambientalmente 20 proyectos en Antofagasta, por una inversión conjunta de US$11.261 millones.
Entre las principales iniciativas destacan Aguas Marítimas, con US$5.000 millones; Desarrollo Futuro de Ministro Hales, con US$2.800 millones; y una optimización operacional en Minera Escondida, por US$1.300 millones.
En conjunto, estos tres proyectos representan US$9.100 millones, equivalentes a aproximadamente el 81% de la inversión aprobada durante el período informado.
Las cifras muestran la importancia que tienen las principales operaciones de cobre y los sistemas de infraestructura complementaria en el desarrollo de la cartera regional.
Sin embargo, obtener una resolución de calificación ambiental favorable no implica necesariamente el inicio inmediato de las obras.
Las compañías deben completar permisos sectoriales, definiciones de financiamiento y otras etapas antes de materializar las inversiones.
Más de US$22 mil millones ingresados a evaluación
Ballesteros también destacó que entre el 11 de marzo y el 15 de octubre ingresaron al sistema proyectos por más de US$22.000 millones en la región.
Según la autoridad, se trata del monto más alto registrado para un período comparable al inicio de una administración gubernamental.
Este flujo de nuevas iniciativas refleja las perspectivas de crecimiento de la actividad minera y energética, aunque también incrementa las exigencias sobre los organismos responsables de la evaluación ambiental.
Actualmente, la cartera se distribuye entre 20 Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) y 13 Estudios de Impacto Ambiental (EIA).
Ambos instrumentos tienen procedimientos y requisitos diferentes, de acuerdo con las características y los potenciales impactos de cada proyecto.
Desafío de transformar cartera en inversión
El elevado volumen de proyectos en evaluación refuerza la posición de Antofagasta como principal polo de desarrollo minero del país.
Sin embargo, también evidencia la importancia de contar con procesos regulatorios que permitan evaluar iniciativas complejas dentro de plazos compatibles con las decisiones de inversión.
La continuidad de grandes faenas, la incorporación de nuevas concentradoras y el uso creciente de agua desalada exigirán inversiones de gran escala durante los próximos años.
Para la industria, el principal desafío será convertir esta cartera en proyectos efectivamente construidos, capaces de generar nueva producción, empleo y oportunidades para empresas proveedoras.
Los US$28.591 millones corresponden a inversiones declaradas en iniciativas actualmente sometidas a evaluación ambiental y no representan recursos aprobados ni desembolsados.
La diferencia es especialmente relevante para dimensionar cuánto de ese potencial podrá materializarse durante los próximos años.
