Las estadísticas de Cochilco muestran una caída de 270 mil toneladas de cobre fino hasta agosto, mientras el valor de los envíos supera los US$46.700 millones.
La minería chilena enfrenta un escenario de contrastes durante 2026. Mientras la producción nacional de cobre acumula una disminución de 7,7%, el valor de las exportaciones del metal registra un aumento de 34,2%, impulsado principalmente por las elevadas cotizaciones internacionales.
Según las estadísticas de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), Chile produjo 3.248.000 toneladas de cobre fino entre enero y agosto, frente a las 3.518.300 toneladas obtenidas durante el mismo período de 2025.
La diferencia equivale a 270.300 toneladas menos, reflejando las dificultades productivas que enfrentan algunas de las principales operaciones cupríferas del país.
Sin embargo, durante esos mismos ocho meses, las exportaciones de cobre alcanzaron US$46.709,7 millones, superando ampliamente los ingresos registrados en igual período del año anterior.
Escondida, Codelco y Spence explican parte importante de la caída
La disminución productiva se concentra principalmente en grandes operaciones que han enfrentado problemas asociados a menores leyes minerales, restricciones operacionales, mantenciones y condiciones meteorológicas adversas.
Escondida, la mayor mina productora de cobre del mundo, registró 797.500 toneladas entre enero y agosto, frente a 900.000 toneladas durante el mismo período de 2025.
La disminución equivale a 102.500 toneladas, aproximadamente el 38% de toda la caída registrada por la producción nacional.
Spence, también perteneciente a BHP, acumuló una producción de 131.200 toneladas, con un retroceso de 25,5%.
Por su parte, Codelco registró 833.400 toneladas, considerando las cifras consolidadas en la estadística de Cochilco, lo que representa una disminución de 7,5%.
Dentro de la estatal, División El Teniente presenta uno de los resultados más complejos, con una caída productiva de 20,3%.
En contraste, algunas operaciones consiguieron aumentar sus volúmenes. Quebrada Blanca registró un crecimiento de 14,1%, mientras Anglo American Sur presentó un incremento de 9,3%.
Estos resultados muestran que la disminución nacional no ha sido homogénea, aunque las pérdidas de las operaciones de mayor tamaño han tenido un efecto determinante sobre el desempeño agregado.
Exportaciones superan los US$46.700 millones
Pese a la menor producción, el valor de los embarques de cobre presenta un comportamiento considerablemente más favorable.
Entre enero y agosto, las exportaciones alcanzaron US$46.709,7 millones, un 34,2% más que durante el período equivalente de 2025.
Los concentrados y otros graneles representaron US$30.269,6 millones, registrando un aumento de 36,4%.
Los cátodos y otros productos refinados sumaron US$13.672,4 millones, con un crecimiento de 21,5%.
En tanto, los envíos de cobre blíster y ánodos alcanzaron US$2.767,7 millones, aproximadamente el doble del valor registrado un año antes.
Al incorporar molibdeno y otros subproductos, las exportaciones del sector minero cuprífero llegaron a US$48.994,5 millones, un aumento de 33,4%.
Precio internacional compensa menores volúmenes
La principal explicación del crecimiento de las exportaciones se encuentra en el precio internacional del cobre.
De acuerdo con las cifras de Cochilco, el metal registró un promedio de aproximadamente US$6,09 por libra en la Bolsa de Metales de Londres entre enero y septiembre, un incremento de 40,6% respecto del mismo período de 2025.
Las mayores cotizaciones han permitido que el valor de los envíos aumente, incluso cuando disminuye la cantidad de cobre producido.
Sin embargo, ambos indicadores muestran dimensiones diferentes del desempeño minero.
Un mayor ingreso por exportaciones no implica necesariamente una mejora equivalente en productividad, competitividad o resultados operacionales, especialmente cuando las compañías enfrentan mayores costos y dificultades para mantener sus volúmenes.
Desafío de recuperar producción
Las cifras plantean un desafío para la principal industria exportadora de Chile.
El país continúa beneficiándose de condiciones favorables del mercado internacional, pero la disminución productiva limita su capacidad para aprovechar plenamente el ciclo de precios.
Esta situación adquiere especial relevancia considerando las proyecciones de crecimiento de la demanda mundial de cobre y la necesidad de incorporar nueva capacidad productiva.
Además de desarrollar nuevos proyectos, las compañías deberán mejorar sus recuperaciones metalúrgicas, mantener la continuidad de sus operaciones y compensar el deterioro progresivo de las leyes minerales.
Los datos de producción de Cochilco son provisorios y pueden actualizarse en posteriores publicaciones.
Por ahora, el balance muestra que el aumento de los ingresos por exportaciones ha sido impulsado fundamentalmente por los precios, mientras la recuperación de los volúmenes producidos continúa siendo una de las principales tareas pendientes para la minería chilena.
