Banco Central de Chile realiza primera compra significativa de oro en más de dos décadas para diversificar reservas

La autoridad monetaria elevó sus reservas de oro a US$1.108 millones en febrero, en un contexto de creciente incertidumbre global y precios récord del metal.

El Banco Central de Chile realizó su primera compra significativa de oro en más de dos décadas, incorporando una porción del metal precioso a sus reservas internacionales con el objetivo de fortalecer la diversificación de riesgos frente a un escenario global más volátil.

Según informó la entidad, en febrero las reservas de oro del país aumentaron hasta US$1.108 millones, cifra que contrasta con los US$42 millones registrados en enero. Con esta operación, el metal pasó a representar aproximadamente el 2,2% del total de reservas internacionales.

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De acuerdo con documentos del banco, se trata de la primera adquisición relevante de oro realizada por la institución al menos desde el año 2000. La decisión se produce en un contexto de fuerte alza del precio del metal, que recientemente superó los US$5.100 por onza impulsado por su rol tradicional como activo refugio ante episodios de incertidumbre financiera.

La autoridad monetaria explicó que la incorporación de oro responde a evaluaciones técnicas periódicas destinadas a definir la composición óptima de los activos que integran las reservas internacionales del país.

Desde el organismo señalaron que los análisis más recientes identificaron cambios en la correlación entre los distintos instrumentos financieros elegibles para las reservas, lo que hace conveniente incorporar una porción limitada de oro para mejorar la diversificación del portafolio.

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En ese sentido, el banco indicó que el valor estratégico del metal precioso como activo refugio contribuye a fortalecer la protección del portafolio frente a escenarios de estrés financiero, especialmente en un entorno internacional donde los episodios de incertidumbre externa se han vuelto más frecuentes y complejos.

La medida se alinea con una tendencia observada en varios bancos centrales a nivel global, que han incrementado sus reservas de oro como mecanismo de cobertura frente a la volatilidad de los mercados y las tensiones geopolíticas.