La iniciativa busca recuperar parte del material estéril no removido en los últimos años, habilitar una nueva cantera para apoyar la construcción del depósito de relaves Pampa Pabellón y optimizar el sistema de bombeo de relaves. El proyecto considera una inversión de US$345 millones y una vida útil estimada de 14 años.
Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para desarrollar el proyecto denominado “Modificación de extracción de estéril rajo Rosario, nueva cantera Ujina y ajustes en sistema de bombeo de relaves, Faena Cordillera Collahuasi”, iniciativa que contempla una inversión de US$345 millones en la Región de Tarapacá.
La propuesta busca introducir modificaciones a obras previamente aprobadas ambientalmente mediante la Resolución de Calificación Ambiental obtenida en 2021 para el proyecto de Desarrollo de Infraestructura y Mejoramiento de Capacidad Productiva de Collahuasi, con el objetivo de fortalecer la continuidad operacional de la compañía y apoyar el desarrollo de infraestructura estratégica para sus operaciones futuras.
Recuperar capacidad de extracción
Uno de los principales componentes del proyecto apunta a recuperar parte del material estéril que no pudo ser removido entre los años 2022 y 2026.
De acuerdo con los antecedentes presentados por la compañía, durante ese período se generó un déficit acumulado cercano a 174 millones de toneladas de estéril respecto de lo considerado originalmente en el plan minero autorizado. Para revertir esta situación, Collahuasi propone aumentar temporalmente la tasa de movimiento total de material desde las actuales 300 millones de toneladas por año hasta 330 millones de toneladas anuales entre 2027 y 2030.
La medida permitiría recuperar aproximadamente 120 millones de toneladas de estériles, incorporando para ello 11 nuevos camiones de extracción (CAEX), además de una pala hidráulica y un cargador frontal.
Según la minera, estas actividades se desarrollarán íntegramente dentro de áreas previamente autorizadas y utilizando la infraestructura operacional existente, sin necesidad de modificar las rutas internas de transporte actualmente aprobadas.
Nueva cantera para el depósito Pampa Pabellón
La iniciativa también contempla la habilitación de una nueva cantera en el sector Ujina, destinada a proveer material para la construcción del muro principal del depósito de relaves Pampa Pabellón.
La cantera abarcará una superficie de 35,6 hectáreas y operará entre 2027 y 2030.
La compañía explica que parte del material disponible en el actual botadero de estériles Ujina no reúne las características geotécnicas y granulométricas necesarias para ser utilizado como material estructural en el depósito de relaves. Por ello, será necesario complementar el abastecimiento mediante una nueva fuente de extracción.
La operación de la cantera se realizará de manera alternada con el suministro proveniente del botadero existente, aprovechando caminos e infraestructura ya autorizados ambientalmente.
Ajustes al sistema de bombeo de relaves
El tercer componente del proyecto considera la reubicación de la estación de bombeo de relaves asociada al depósito Pampa Pabellón.
La propuesta contempla trasladar esta infraestructura aproximadamente 600 metros hacia el sur respecto de la ubicación originalmente aprobada, incorporando una nueva estación de bombeo, sala eléctrica, subestación y conexiones de tuberías.
La superficie involucrada en esta intervención alcanzará las 4,2 hectáreas.
Según Collahuasi, este ajuste permitirá optimizar movimientos de tierra y reducir interferencias con otras instalaciones operacionales presentes en la faena.
Operación por 14 años
El proyecto se emplazará íntegramente en la Faena Cordillera de Collahuasi, ubicada en la comuna de Pica, a aproximadamente 185 kilómetros al sureste de Iquique.
La iniciativa considera una vida útil estimada de 14 años, una dotación máxima de 131 trabajadores durante la etapa de construcción y cerca de 50 personas durante la fase de operación.
En la documentación presentada al SEIA, la compañía concluye que las modificaciones propuestas no generan impactos significativos sobre recursos hídricos, biodiversidad, patrimonio cultural, comunidades cercanas ni áreas protegidas, razón por la cual optó por ingresar el proyecto mediante una Declaración de Impacto Ambiental y no a través de un Estudio de Impacto Ambiental.
Con esta iniciativa, Collahuasi busca asegurar las condiciones operacionales necesarias para sostener el desarrollo futuro de una de las principales operaciones cupríferas del país, fortaleciendo infraestructura crítica y optimizando procesos clave para la continuidad de sus operaciones en la Región de Tarapacá.
