Chile impulsa marco legal para minerales críticos y busca asegurar su rol en la transición energética

Proyecto de ley propone regular toda la cadena de valor sin modificar el régimen minero vigente, en un contexto de creciente relevancia geopolítica de estos recursos.

Un grupo transversal de senadores ingresó un proyecto de ley que busca establecer un marco legal específico para los minerales críticos en Chile, con el objetivo de fortalecer la seguridad de suministro, mejorar la trazabilidad y cerrar brechas regulatorias en un escenario global cada vez más exigente.

La iniciativa —que se encuentra en su primera etapa constitucional y bajo revisión de la Comisión de Minería y Energía del Senado— plantea la creación de un régimen especial que abarque toda la cadena de valor de estos minerales, incorporando estándares en gestión, información, continuidad operacional y monitoreo.

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El proyecto define como minerales críticos a aquellos esenciales para sectores estratégicos, expuestos a riesgos de interrupción en su suministro y sin sustitutos viables en el corto o mediano plazo. En este grupo se incluyen el litio, cobalto, níquel y grafito —clave para baterías—; el cobre, fundamental para electrificación; las tierras raras, utilizadas en vehículos eléctricos y energías renovables; y otros minerales como molibdeno, renio, antimonio, selenio, silicio, telurio e indio, relevantes para tecnologías solares y aplicaciones industriales avanzadas.

Según los impulsores de la propuesta, el contexto global ha cambiado la forma en que estos recursos son concebidos, pasando de ser insumos extractivos a componentes estratégicos para la resiliencia industrial, la seguridad tecnológica y el desarrollo económico de los países.

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En ese sentido, el proyecto apunta a actualizar el enfoque regulatorio chileno, que históricamente ha estado centrado en la extracción, incorporando ahora dimensiones como el procesamiento, la dependencia externa y la capacidad de respuesta frente a disrupciones en los mercados internacionales.

Uno de los elementos centrales de la iniciativa es que no busca modificar el régimen minero actual, sino complementarlo mediante un marco específico que permita fortalecer la gobernanza de estos recursos sin alterar las bases institucionales existentes.

De avanzar en su tramitación, esta propuesta podría posicionar a Chile de manera más competitiva en un escenario global donde el control y desarrollo de minerales críticos se ha convertido en un factor clave tanto económico como geopolítico.