La reunión entre José Antonio Kast y Javier Milei posicionó a la minería, la energía y la infraestructura como ejes centrales de la relación bilateral.
La minería se consolidó como uno de los principales focos de la agenda bilateral entre Chile y Argentina, tras la reunión sostenida entre sus mandatarios en la Casa Rosada. En la instancia, ambos gobiernos definieron una hoja de ruta orientada a fortalecer la integración productiva, el comercio, la inversión y la conectividad entre ambos países.
De acuerdo con lo informado tras el encuentro, se acordó potenciar el intercambio de inversiones y avanzar en una mayor coordinación en sectores estratégicos como minería y energía. La agenda contempla el desarrollo de una cooperación política y técnica que permita reforzar la estabilidad regional, dinamizar la actividad económica y generar nuevas oportunidades para el sector privado.
Para la industria minera, este acercamiento adquiere relevancia en un contexto donde Argentina ha incrementado el desarrollo de proyectos asociados a minerales estratégicos, mientras Chile mantiene una posición consolidada en operación minera, servicios especializados, proveedores, infraestructura y conocimiento técnico. En ese escenario, la articulación entre ambos países abre espacios para la colaboración en logística, transferencia de capacidades y encadenamientos productivos.
Tras la reunión, el Presidente Kast destacó el potencial de esta agenda binacional para el sector, señalando que Argentina avanza a un ritmo relevante en materia minera y que Chile puede aportar desde su experiencia, particularmente en ámbitos logísticos y operacionales.
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la modernización de la infraestructura fronteriza. En esa línea, se instruyó avanzar en la digitalización de los procesos de control en los pasos binacionales, con el objetivo de reducir tiempos de espera y costos logísticos. Esta medida resulta especialmente relevante para la minería, considerando la importancia de contar con corredores eficientes, cadenas de suministro robustas y una conexión fluida con mercados internacionales.
En paralelo, los cancilleres de ambos países coincidieron en la necesidad de mejorar la conectividad física y digital, así como de optimizar los procedimientos fronterizos mediante mayor coordinación entre autoridades. Estas acciones buscan facilitar el tránsito de personas y mercancías, manteniendo estándares adecuados de seguridad.
La agenda también considera el impulso a programas conjuntos en capacitación técnico-profesional, innovación y transferencia tecnológica, en el marco de instrumentos vigentes como el Acuerdo de Complementación Económica ACE 35 entre Chile y Mercosur, el acuerdo comercial bilateral y el Tratado de Integración y Complementación Minera entre ambos países.
Asimismo, se acordó convocar a distintos mecanismos de coordinación bilateral para avanzar en estos objetivos, incluyendo instancias en materia de comercio, inversiones, seguridad y cooperación regional.
En conjunto, las definiciones adoptadas reflejan un interés por profundizar la dimensión productiva de la relación entre Chile y Argentina, con foco en sectores estratégicos como la minería, la energía y la infraestructura, en un contexto regional que exige mayores niveles de competitividad y articulación económica.
