La compañía busca replicar en Chile el respaldo recibido en Brasil por parte de la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), en el marco de los esfuerzos por fortalecer cadenas de suministro de minerales críticos fuera de China.
Aclara Resources, empresa que impulsa el desarrollo del primer proyecto de extracción de tierras raras en Chile, inició conversaciones con la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC, por sus siglas en inglés) para explorar mecanismos de financiamiento que apoyen el avance de su iniciativa en la Región del Biobío.
La información fue dada a conocer por el director ejecutivo de la compañía, Ramón Barúa, quien señaló que la empresa busca replicar en Chile un esquema similar al que ya mantiene con la DFC para su proyecto de tierras raras en Brasil.
Las conversaciones se producen en un contexto de creciente interés de Estados Unidos por fortalecer el acceso a minerales críticos estratégicos y diversificar las cadenas globales de suministro, actualmente dominadas en gran medida por China.
“Lo hemos propuesto. Conceptualmente, creo que les gusta”, señaló Barúa en declaraciones recogidas por Bloomberg, al referirse a la recepción inicial que habría tenido la iniciativa por parte del organismo estadounidense.
Acuerdo de minerales críticos entre Chile y Estados Unidos
El acercamiento ocurre además pocas semanas después de la firma de un acuerdo de cooperación en minerales críticos entre Chile y Estados Unidos, suscrito en abril de este año.
En ese marco, representantes de la DFC visitaron recientemente Santiago para sostener reuniones con autoridades gubernamentales y actores del sector privado vinculados al desarrollo de proyectos estratégicos.
Entre las actividades desarrolladas estuvo la participación en encuentros empresariales donde también estuvieron presentes representantes de Aclara.
La compañía busca posicionarse como un actor relevante dentro de la cadena de suministro occidental de tierras raras, minerales considerados esenciales para industrias vinculadas a la electromovilidad, energías renovables, defensa, electrónica avanzada y tecnologías de alta complejidad.
Estrategia de US$1.500 millones
Aclara, controlada parcialmente por el Grupo Hochschild y CAP, impulsa una estrategia de inversión estimada en US$1.500 millones orientada a conectar proyectos mineros en América Latina con capacidades de procesamiento y manufactura en Norteamérica.
Además del potencial respaldo financiero de la DFC, la empresa ha intensificado conversaciones con potenciales compradores de imanes permanentes fabricados a partir de tierras raras.
Entre los interesados figuran fabricantes de automóviles de Estados Unidos, Europa, Japón y Corea del Sur, mercados que buscan asegurar abastecimiento estable de minerales críticos para sus cadenas productivas.
Proyecto chileno avanza en tramitación
En Chile, Aclara proyecta iniciar la producción de tierras raras pesadas a partir de 2028, sujeto a la obtención de los permisos regulatorios, el cierre de acuerdos comerciales y el financiamiento necesario para ejecutar el proyecto.
Según informó Barúa, la iniciativa recibió recientemente la aprobación ambiental definitiva por parte de las autoridades competentes, lo que representa uno de los hitos más relevantes para avanzar hacia su materialización.
El proyecto se ha transformado en uno de los desarrollos mineros más observados de los últimos años debido al creciente interés global por las tierras raras, minerales fundamentales para la fabricación de motores eléctricos, turbinas eólicas, sistemas electrónicos y tecnologías asociadas a la transición energética.
Financiamiento para minerales estratégicos
La experiencia previa de Aclara en Brasil podría servir de referencia para el caso chileno. En ese país, la DFC otorgó apoyo financiero durante la etapa de factibilidad del proyecto, obteniendo a cambio una opción para participar en futuras inversiones.
Según el ejecutivo, un mecanismo similar podría implementarse en Chile, aunque las conversaciones aún se encuentran en etapas preliminares.
De concretarse, el respaldo de la DFC representaría una señal relevante para el financiamiento internacional de proyectos de minerales críticos en Chile y reforzaría el interés de Estados Unidos por asegurar fuentes de suministro alternativas en un mercado cada vez más estratégico para la economía global.
