La producción nacional cayó 7,7% entre abril y junio, reflejando los desafíos que enfrentan las grandes operaciones por el envejecimiento de los yacimientos y la caída de las leyes del mineral.
Chile registró su menor producción de cobre para un segundo trimestre en 19 años, luego de que la producción nacional alcanzara 1,27 millones de toneladas entre abril y junio de 2026, un 7,7% menos que en igual período del año anterior, según cálculos elaborados por Bloomberg a partir de cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Se trata del nivel más bajo para un trimestre abril-junio desde que existen registros comparables, en 2007, evidenciando las dificultades que enfrenta el principal productor mundial de cobre para recuperar sus niveles históricos de producción.
Menores leyes y operaciones más complejas
El retroceso ocurre pese a las fuertes inversiones que vienen realizando las principales compañías mineras para sostener su producción.
Empresas como Codelco y BHP han destinado miles de millones de dólares a proyectos estructurales y expansiones para enfrentar el deterioro natural de los yacimientos, caracterizado por menores leyes del mineral y operaciones cada vez más complejas.
Aunque la producción del segundo trimestre aumentó 3,6% respecto del primero, Bloomberg señala que este comportamiento responde a la estacionalidad habitual de la minería chilena.
Temporal podría afectar el tercer trimestre
Las perspectivas para el tercer trimestre también enfrentan incertidumbre.
Según Bloomberg, la producción de julio podría verse afectada por las intensas lluvias y temporales que impactaron la zona central del país durante las últimas semanas, provocando interrupciones operacionales en algunas faenas y restricciones logísticas.
Un desafío para la oferta mundial de cobre
La situación de Chile refleja un fenómeno que afecta a la industria minera global, donde los productores enfrentan mayores dificultades para desarrollar nuevos proyectos y compensar el agotamiento de los yacimientos existentes.
Este escenario refuerza las expectativas de un mercado con oferta ajustada frente al aumento de la demanda impulsada por la electrificación, la inteligencia artificial, los centros de datos y la expansión de la infraestructura eléctrica.
En ese contexto, el analista de Bloomberg Intelligence, Grant Sporre, señaló que el suministro mundial de cobre podría mantenerse estrecho durante 2026 debido a interrupciones operacionales y a la lenta recuperación de grandes minas, situación que seguiría respaldando precios elevados para el metal.
