El mineral chileno que ayudó a llevar astronautas alrededor de la Luna

Chile concentra cerca de la mitad de las reservas mundiales de renio, un mineral crítico utilizado en motores aeroespaciales, tratamientos médicos y tecnologías para la transición energética, cuya importancia estratégica crece a nivel global.

Cuando la misión Artemis II despegó en abril de 2026 para llevar nuevamente astronautas alrededor de la Luna, uno de los materiales esenciales para el funcionamiento de sus motores provenía, indirectamente, de Chile. Se trata del renio, uno de los minerales más escasos del planeta y un insumo indispensable para industrias de alta tecnología gracias a su extraordinaria resistencia a temperaturas extremas.

Con un punto de fusión de 3.180 °C, el renio permite fabricar componentes capaces de soportar las condiciones más exigentes de operación, razón por la cual es utilizado en turbinas de aviones comerciales, motores de cohetes y otras aplicaciones aeroespaciales donde la seguridad y la eficiencia dependen de materiales capaces de mantener sus propiedades bajo calor extremo.

Chile concentra cerca del 50% de las reservas mundiales de este mineral, de acuerdo con datos del United States Geological Survey (USGS) consolidados por Cochilco. Sin embargo, a diferencia del cobre o el litio, el renio permanece prácticamente desconocido para la mayoría de la población.

Un recurso estratégico que se obtiene junto al cobre

El renio no se explota mediante minas dedicadas exclusivamente a su extracción. Se obtiene como subproducto del procesamiento de minerales de cobre y molibdeno, lo que convierte a Chile —principal productor mundial de cobre— en uno de los actores más relevantes de este mercado.

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Actualmente, empresas como Molymet y Molyb, filial de Codelco, concentran más del 70% de la producción mundial de renio refinado, abasteciendo principalmente a industrias de Norteamérica, Europa y Asia.

Su creciente relevancia llevó a que en enero de 2026 el Gobierno incorporara oficialmente al renio dentro de la Estrategia Nacional de Minerales Críticos, reconociéndolo como un recurso estratégico para el desarrollo tecnológico e industrial.

«El renio es un metal invisible pero esencial para muchas de las tecnologías más avanzadas del mundo. Aunque la mayoría de las personas nunca ha visto un objeto fabricado completamente de renio, gran parte de la aviación moderna y la industria aeroespacial dependen de él», explica Miguel Herrera, director de la carrera de Ingeniería Civil en Minería de la Universidad Adolfo Ibáñez e integrante de Compromiso Minero.

Mucho más que aeronáutica

Además de su uso en motores aeronáuticos y espaciales, el renio tiene aplicaciones relevantes en medicina, donde algunos de sus isótopos permiten desarrollar tratamientos capaces de dirigir radiación hacia células cancerosas con alta precisión, además de terapias para aliviar dolores óseos severos y enfermedades articulares.

También comienza a adquirir un rol creciente en tecnologías asociadas al hidrógeno verde, al mejorar la resistencia y durabilidad de equipos sometidos a condiciones extremas de operación.

Para Guillermo Olivares, Líder de Proyectos Mineros de Corporación Alta Ley, la posición de Chile representa una oportunidad que va más allá de la extracción del mineral.

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«El renio representa una ventaja estratégica para Chile. El desafío ahora es avanzar en metalurgia avanzada, refinación de alta pureza, investigación aplicada e inteligencia de mercado que permitan capturar un mayor valor agregado a partir de este recurso», señala.

Tecnología para capturar mayor valor

Dado que el renio se recupera durante procesos metalúrgicos ya existentes, la eficiencia tecnológica resulta determinante para maximizar su aprovechamiento.

En ese contexto, Pablo Arenas, Industry Manager Mining de Endress+Hauser Chile, sostiene que la recuperación de este tipo de minerales abre nuevas oportunidades para el desarrollo tecnológico nacional.

«El desarrollo de proyectos asociados al renio genera oportunidades para proveedores capaces de aportar tecnología, automatización, servicios especializados y soluciones orientadas a la optimización de procesos, permitiendo a las operaciones capturar mayor valor de corrientes que antes podían ser consideradas secundarias», afirma.

Más allá de su reducido volumen de producción, el renio se ha convertido en uno de los minerales con mayor importancia estratégica para la industria tecnológica global. Su incorporación a la lista de minerales críticos refleja una tendencia que trasciende el ámbito minero: los recursos naturales ya no solo se valoran por su volumen de producción, sino por el papel que desempeñan en sectores como la transición energética, la defensa, la salud y la exploración espacial. En ese escenario, Chile posee una posición privilegiada que podría transformarse en una nueva fuente de desarrollo tecnológico e industrial para el país.