NovaAndino Litio inicia una nueva etapa tras la salida de Máximo Pacheco

La renuncia del ejecutivo reconfigura la estructura de liderazgo de la sociedad entre Codelco y SQM, mientras el mercado observa los próximos pasos de uno de los proyectos estratégicos del sector minero chileno.

Máximo Pacheco presentó su renuncia al directorio de NovaAndino Litio, la empresa creada por la alianza entre Codelco y SQM para desarrollar la explotación de litio en el Salar de Atacama. La decisión fue comunicada pocas horas después de concluir oficialmente su período como presidente del directorio de Codelco y ocurre en un contexto marcado por presiones políticas y cuestionamientos a su permanencia en la nueva sociedad.

En una carta difundida tras su salida, Pacheco sostuvo que no quería transformarse en un factor de controversia para la compañía y afirmó haber observado una «ofensiva» impulsada por determinados sectores para forzar su salida. «No quiero motivar una odiosa controversia», señaló el ex ejecutivo, apuntando a motivaciones que calificó como «puramente partidistas».

La renuncia adquiere una relevancia especial debido a que NovaAndino Litio representa uno de los principales hitos estratégicos impulsados durante la gestión de Pacheco. La sociedad entre Codelco y SQM fue creada como uno de los pilares de la política nacional del litio, permitiendo a la estatal participar en la expansión productiva del Salar de Atacama mediante una asociación con un actor ya consolidado en el mercado mundial.

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Antecedentes que marcaron la salida

Durante las últimas semanas, distintos actores políticos habían cuestionado la continuidad de Pacheco en NovaAndino tras dejar la presidencia de Codelco. Las críticas se intensificaron luego de la controversia generada por auditorías internas relacionadas con correcciones en registros productivos de la estatal y por cuestionamientos a su gestión durante los últimos años.

Algunos sectores plantearon que la nueva administración debía iniciar una etapa con cambios de liderazgo y una revisión de estructuras asociadas a proyectos estratégicos impulsados por el gobierno anterior. La permanencia de Pacheco en NovaAndino comenzó a ser observada como un potencial foco de tensión política y reputacional.

Consecuencias inmediatas

La salida deja abierta una interrogante relevante respecto de la gobernanza futura de NovaAndino Litio. Aunque la operación y el desarrollo técnico de los proyectos no dependen exclusivamente de una figura ejecutiva, el cambio podría influir en las prioridades estratégicas y en la velocidad de implementación de futuras iniciativas.

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También genera dudas sobre la continuidad del enfoque impulsado por Pacheco, particularmente respecto a la asociación entre el Estado y actores privados como mecanismo para acelerar el desarrollo del litio en Chile.

En términos de mercado, la salida no representa un riesgo operacional inmediato, pero sí introduce un componente de incertidumbre institucional en una industria que observa con atención la estabilidad de las decisiones asociadas a inversiones de largo plazo.

Reacciones políticas y empresariales

Las primeras reacciones evidenciaron posiciones contrapuestas. Mientras sectores cercanos al nuevo oficialismo valoraron la decisión y señalaron la necesidad de fortalecer transparencia y gobernanza en empresas estratégicas, otros actores interpretaron la salida como un episodio de presión política sobre un proyecto considerado clave para el desarrollo futuro del litio chileno.

Desde el entorno de Pacheco también se destacó que NovaAndino era uno de los principales legados de su administración, enfatizando que la compañía ya se encontraba operando y avanzando en proyectos ambientales y productivos.