El acuerdo permitirá crear una nueva compañía siderúrgica basada en economía circular y hornos eléctricos, marcando el primer gran proyecto de reconversión industrial del complejo Huachipato tras el cierre de su histórica operación de altos hornos.
Grupo CAP y Aceros AZA anunciaron un acuerdo para combinar sus negocios siderúrgicos y crear una nueva compañía enfocada en la producción de acero verde en Huachipato, iniciativa que representa el primer gran hito del proceso de reconversión impulsado por el histórico complejo industrial de Talcahuano.
La operación contempla la integración de activos estratégicos de Huachipato con las capacidades productivas, comerciales y de abastecimiento de chatarra de AZA, dando origen a una nueva empresa en la que ambas compañías participarán como accionistas.
A diferencia del modelo siderúrgico tradicional basado en la transformación de mineral de hierro mediante altos hornos, la nueva compañía utilizará chatarra ferrosa como materia prima principal y hornos eléctricos para la producción de acero, una tecnología reconocida por generar una de las menores huellas de carbono de la industria siderúrgica mundial.
Para concretar la operación, Huachipato realizará una reorganización societaria que permitirá separar los activos que formarán parte del nuevo negocio. Entre ellos se incluyen la acería, dos laminadores y 91 hectáreas de terreno, equivalentes a cerca del 20% de la superficie total del complejo industrial, además de otras instalaciones asociadas.
Posteriormente, Aceros AZA adquirirá y fusionará estos activos con una nueva sociedad que integrará también sus actuales operaciones productivas.
La transacción considera una valorización total de US$484 millones. Como parte del acuerdo, CAP recibirá una contraprestación estimada en US$130 millones, compuesta por una participación accionaria equivalente al 15% de la nueva compañía, además de pagos en efectivo y montos contingentes asociados al desarrollo futuro del proyecto.
Por su parte, AZA aportará activos valorizados en US$354 millones, incluyendo sus plantas productivas ubicadas en Colina y Renca, además de su red nacional de recolección y procesamiento de chatarra metálica.
El acuerdo también contempla la posibilidad de que CAP aumente su participación hasta un 20% una vez que se concrete la construcción de una nueva acería eléctrica en Huachipato.
El gerente general de Grupo CAP, Nicolás Burr, destacó que la operación se alinea con la estrategia de valorización de activos y desarrollo de nuevas oportunidades productivas para la compañía.
“Esta asociación con un actor líder en la producción de acero sostenible como AZA va en línea con nuestra estrategia de impulsar asociaciones que pongan en valor nuestras capacidades, nos permitan rentabilizar nuestros activos y habiliten nuevas oportunidades de desarrollo”, señaló.
El ejecutivo agregó que la iniciativa permitirá proyectar la actividad siderúrgica hacia el futuro bajo un modelo compatible con los desafíos globales de descarbonización.
“Este acuerdo combina de manera natural las capacidades de ambas compañías, integrando el proceso productivo de AZA con infraestructura estratégica ubicada en Huachipato, lo que permite potenciar una actividad clave para el país y proyectarla hacia el futuro bajo una forma de producción distinta, sostenible y alineada con los desafíos de descarbonización de la industria”, indicó.
La materialización de la operación estará sujeta a la obtención de las autorizaciones regulatorias correspondientes, incluyendo la aprobación de la Fiscalía Nacional Económica (FNE).
La iniciativa forma parte del proceso de reconversión iniciado por CAP tras la suspensión de la actividad siderúrgica tradicional en Huachipato durante septiembre de 2024. El plan contempla el desarrollo de cuatro grandes distritos: industrial, logístico-portuario, de innovación y de desarrollo inmobiliario, con el objetivo de consolidar nuevamente al complejo como un polo productivo regional y nacional.
Según la compañía, la alianza con AZA constituye el proyecto ancla del futuro distrito industrial y representa el primer avance concreto de esta estrategia de transformación.
La implementación del proyecto se desarrollará en dos etapas. En una primera fase, AZA utilizará la capacidad de laminación existente en Huachipato para producir aproximadamente 200 mil toneladas anuales de acero. Posteriormente, y sujeto a condiciones de mercado, se evaluará la construcción de una nueva acería eléctrica, iniciativa que podría requerir inversiones cercanas a los US$250 millones.
Además de los beneficios productivos, el proyecto contempla importantes eficiencias logísticas, aprovechando la infraestructura ferroviaria y portuaria de Huachipato para transformarlo en un centro de acopio de chatarra y distribución de productos siderúrgicos para la zona sur del país.
