Reducir el gasto para hacer más eficiente la operación e incrementar el uso de energías limpias son algunos de los desafíos que enfrenta la industria minera para asegurar la continuidad operacional en el futuro.

Reducir el gasto para hacer más eficiente la operación e incrementar el uso de energías limpias son algunos de los desafíos que enfrenta la industria minera para asegurar la continuidad operacional en el futuro.

La minera anticipa mayores gastos en diésel, transporte y explosivos durante el segundo trimestre, en medio de tensiones en la cadena de suministro global.
La caída de exportaciones desde China y tensiones geopolíticas elevan riesgos para operaciones que dependen de lixiviación.
Analistas mantienen perspectivas alcistas, con proyecciones que apuntan hasta US$15.000 en el mediano plazo.