
Comunidad Cucuter y SQM en alianza para proteger bosque de tamarugos
La trabajo, que lidera la comunidad indígena, busca no solo cuidar la zona, sino también dar un valor agregado al sector.

La trabajo, que lidera la comunidad indígena, busca no solo cuidar la zona, sino también dar un valor agregado al sector.

Con esta iniciativa se busca impulsar en Chile la creación de una nueva industria de energía limpia y minería verde, convirtiéndose en la mayor inversión de I+D aplicada del país en su historia.

El informe recogió las opiniones de 4.680 directivos de auditoría interna, directores y ejecutivos de empresa y líderes de segunda línea, en alrededor de 81 países, siendo la mayor muestra desde que se realiza este estudio. En Chile,en tanto, se contabilizaron alrededor de 50 respuestas.

«Ser la primera minera en cumplir con la ley REP en neumáticos es un hito que destaca la colaboración crucial entre empresas mineras y sus socios», expresó Mario Larenas, Country Manager de Freeport-McMoRan, controladora de esta faena.

El gigante minero australiano viene trabajando desde hace ya varios años en esta tarea, con el objetivo autoimpuesto de lograr ser net zero al año 2050.

Las mujeres pasaron a representar cerca del 15% de la fuerza laboral en la industria minera. Y si bien 2023 mostró avances en cuanto a acortar la brecha de género en el sector, aún quedan grandes desafíos en retención de talento femenino y equidad, especialmente a nivel de proveedores.

Por Annarosa Parata, Gerenta de Financial Advisory en Deloitte. Recientemente los Ministerios de Energía y Medio Ambiente de Chile han anunciado una actualización del plan de descarbonización, con el propósito de acelerar la transición energética. Dicha actualización prevé que en el 2030 Chile alcance al menos el 80% de generación mediante proyectos de energía renovable, dejando como meta última el llegar a ser un país carbono neutral a más tardar el año 2050. Para que esto sea realizado, es necesaria la acción combinada en tres distintos ejes: (I) modernización de la infraestructura, (II) reconversión de las centrales a carbón, (III) transición justa y transversal. En otras palabras, el gobierno de Chile ha planteado una importante oportunidad: la necesidad de aumentar las inversiones en generación de energía renovable, para reemplazar la generación a base de carbón. En este contexto nos preguntamos: ¿Cómo se posiciona Chile en términos de transición a energía limpia respecto del resto de países de Latinoamérica y a nivel global? Para dar respuesta a esta interrogante, es importante revisar el Energy Transition Index (ETI), publicado por el World Economic Forum en junio 2023. El ETI es un parámetro que compara el desempeño energético de 120 países, en base a distintos factores, tales como el desarrollo económico y el nivel de preparación de cada país para la transición hacia un sistema energético seguro, sostenible y asequible. Como se puede ver en el gráfico, Chile se posiciona como el tercer país de América Latina, con un ETI de 62.5%. El posicionamiento de Chile también es confirmado por el reporte de proyectos en construcción e inversión publicado por el Ministerio de Energía, según el cual, a agosto 2023, el 63% de la capacidad instalada total en operación está constituido por fuentes renovables y hay 88 centrales de generación de energía renovable en fase de construcción, que representan una inversión de US$6.480 millones; y la fecha máxima estimada de interconexión es octubre 2024. Desde el punto de vista económico, se deduce que en el corto y mediano plazo el sector de energía renovable va a ser foco importante de inversión en Chile. Lo anterior va de la mano con un mayor número de operaciones de M&A en el sector energético. Ante este escenario, se ha visto un crecimiento importante de “deals” que involucran proyectos de energía renovable en fase “greenfield”; es decir, de proyectos que aún no entran en operación. ¿Cuáles son los riesgos que enfrentan los inversionistas al momento de querer comprar una compañía que posee un proyecto de esta tipología? Hay diversos puntos, como lo son: los saldos mantenidos con empresas matrices y pendientes de ser regularizados, litigios y otros pasivos omitidos, indemnizaciones pactadas con ejecutivos clave, incumplimiento de covenants asociados al financiamiento, cláusulas de cambio de control gatilladas, financiamiento no aprobado, deudas tributarias o procesos de fiscalización en curso, entre otros. Estas son algunas situaciones que pueden ser detectadas en un proceso de due diligence. Como se mencionó anteriormente, la transición energética en curso crea una serie de oportunidades de inversión en fusiones y adquisiciones (M&A por sus siglas en inglés). Los países que componen el Top 10 del ETI Score (países del norte de europa tales como Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia, así como Suiza, entre otros) dan el importante ejemplo de que para una transición energética exitosa no solo es importante tener un sólido marco institucional y normativo, sino que también es relevante tener una buena capacidad de atraer capital e inversiones en un entorno innovador. Todo lo anterior nos hace señalar que es necesario realizar un análisis integral de las empresas en fase greenfield y/o previa a su construcción, entrada en operación. Esto último, para que los inversionistas -hoy por hoy muy presentes en la discusión de atracción de capitales en nuestro país- no tengan que pasar por sorpresas desagradables y contar con planes de mitigación de cara a cualquier transacción.

El presidente ejecutivo del Consejo Minero advierte que si el mundo político no asume la urgencia que tiene resolver esto, va a terminar teniendo un impacto en oportunidades de trabajo, en ingresos para el fisco y desarrollo del país.

El plazo que se autoimpuso el Gobierno para enviar los proyectos de ley que agilizarán los trámites para las inversiones mineras y de otras áreas, vencería este 31 de diciembre.